24/11/2025
10:23 PM

Trans 450 y el tiempo perdido

Con el tiempo que los capitalinos permanecen en el tráfico todos los días, ya deberían hablar cuatro idiomas o haberse leído al menos tres libros por mes. El tiempo que se pierde en el tráfico en las grandes ciudades se ha convertido hoy, en una pesadilla que les es común a los capitalinos y que hoy también empiezan ha compartir los sampedranos. Es exagerada la cantidad de vida que vamos a perder al final de nuestra existencia, metidos en nuestros autos, tragando el humo de los conductores en las interminables filas diarias que se hacen para circular en ciudades como Tegucigalpa y San Pedro Sula.

Es un tiempo que si se pudiera aprovechar, rendiría excelentes resultados para todas las personas. Fácilmente se recibe una clase para aprender inglés en solo el trayecto de ida al trabajo y se regresa aprendiendo francés. Porque decir que se puede abrir la ventana para tomar aire es un imposible. Nadie quiere bajar los vidrios pues el aire está altamente contaminado, sin que las autoridades tomen medidas para controlar la emisión de gases, ni midan la calidad del aire que hoy se respira en estas ciudades. No se puede decir que las condiciones de tráfico de quienes tiene vehículo propio sean mejores de lo que se conducen en transporte público.

El trans 450 tratará de resolver algunos de estos problemas de tráfico. Sin embargo, si se trata de un proyecto de gran impacto social debería contar también con el uso productivo del tiempo que los usuarios permanecerán en el tráfico normal de la capital, pues de todas formas se circulará por las mismas calles, más angostas por supuesto, después la construcción del trans 450 y se contará con la misma cantidad de vehículos.

Las condiciones internas del trans 450 deberían adecuarse a mejorar no solo la circulación en la ciudad capital, si no también a mejorar la cultura de la ciudad y por qué no, aún la salud de la ciudadanía. Porque hay estudios que demuestran cómo el tiempo que se pierde todos los días en el tráfico de las grandes ciudades, está contribuyendo a aumentar los niveles de hipertensión, estrés y ansiedad en las personas, por lo cual es muy recomendable que las condiciones de transporte se mejoren y así contribuir a la cultura y la salud de la gente. Son medidas que resultan fáciles de tomar cuando se trata de proyectos comunitarios como el trans 450, pero que no deberían ser recomendaciones solo para el transporte público.

Quienes conducen su propio vehículo padecen los mismos problemas, por lo que es recomendable reducir esos niveles de hipertensión y de estrés usando ese tiempo en el tráfico para aprender un nuevo idioma o escuchar nuestra música favorita.