26/05/2026
01:41 AM

¿Relaciones bilaterales?

Redacción La Prensa

“El Gobierno ha gastado en educación una cantidad en el orden de tres mil millones de lempiras en solo seis meses”. Hay tantas personas que consideran que eso de “en el orden de” es una expresión de refuerzo, otros pensarán que es exactitud, y muchos supondrán que es pura decoración léxica. La verdad es que en la mayoría de veces, nuestros interlocutores lo hacen por ringorrango. Pero en muchas ocasiones, los buenos expositores lo hacen con corrección, como un equivalente de “aproximadamente”, pues en verdad “en el orden de” significa “alrededor de, más o menos”. Por aquello de la variedad lingüística, los redactores hacen uso de sinónimos tan coloquiales que al final deterioran el signo de un concepto. Los facultativos, esos señores que -por lo general- en los nosocomios públicos eructan prepotencia y abuso, tienen un nombre muy genérico: “doctor” (persona que ha recibido el último y preeminente grado académico que confiere una universidad u otro establecimiento autorizado para ello), pese a que ese solo es el título, pues en la práctica el grado otorgado es de “licenciado”. Si se observa el desarrollo del término doctor, se podrá ver que es un coloquialismo superado de “médico” aunque no tenga el grado académico de doctor. Yo no saludaría con un “Hola, médico Romelio Baide” a mi gran amigo y prestigiado profesional de la medicina, haría lo que se estila: “Hola, doctor Romelio Baide”. Pero en muchas universidades extienden el título de “Doctor en Medicina y Cirujía”, pero -implícitamente’ con el grado de licenciado. En consecuencia, médico y doctor son sinónimos en nuestro medio. Galeno fue un famoso médico griego durante el siglo II, pero eso no significa que galeno sea un sinónimo de médico; solo porque Cervantes es uno de los hombres más insignes de la lengua castellana no quiere decir que a todos los escritores se les designe como “cervantes”. Ya me imagino leer el anuncio en un consultorio “Juan Gerardo Mejía, galeno en Medicina y Cirujía”. Galeno es una antonomasia de médico, pero no es sinónimo serio de médico, es un coloquialismo que se debe evitar en entornos generales, Un periódico informó que Honduras abriría una embajada en Rusia porque ambos países ya tienen relaciones bilaterales. No es posible que el novio tenga relaciones con él mismo, solo será posible que se relacione con su novia, pues toda relación es recíproca. Sin embargo, bilateral redundante cuando se refiere a relaciones, ya que toda relación es “conexión, trato, correspondencia de una persona o cosa con otra”, y cuando se habla de “bilateral” se hace referencia a algo “que pertenece a los dos lados, aspectos o partes que se consideran”, por ejemplo, “El ministro de Educación y los profesores del Colprosumah firmaron un acuerdo bilateral”. Pero un acuerdo, un contrato, puede ser impuesto, unilateral, no así una relación, la que obligadamente es bilateral, por consiguiente, no es necesario recordarlo porque ya lleva implícito este adjetivo.