25/08/2026
08:17 AM

¿Quién será responsable?

Emilio Santamaría

Abraham Lincoln, el hombre que firmó la abolición de la esclavitud en los Estados Unidos y que enfrentó como presidente la terrible guerra civil que desgarró su país, fue también quizá el más criticado y defendido de su época. Sobre sus hombros pesaron enormes decisiones, pero ¿se hizo responsable de los resultados? Pues sí, lo hizo.

En 1864 declaró: “Yo soy responsable ante el pueblo americano, ante el mundo cristiano, ante la historia y en último término ante Dios”.

¡Qué ejemplo más claro! Y sin embargo, como podrá usted constatar, noventa y nueve de cada cien personas a su alrededor no lo seguirán. Y es que los seres humanos tenemos tendencia a responsabilizar a los demás cuando las cosas salen mal. Esta costumbre es tan vieja como la humanidad. ¿Recuerda a quién responsabilizó Adán? “La mujer que tú me diste, me tentó y por eso yo comí el fruto prohibido”.

El Dr. William D. Baxter, psiquiatra inglés, hizo una lista de las “coartadas mentales” que el común de la gente se da para no responsabilizarse. Y alármese usted, logró enumerar ¡doscientas setenta y tres razones distintas! Otro doctor, también psiquiatra, el Dr. William Kaufman, dice que muchos de sus pacientes “aprenden y desarrollan toda clase de falsas excusas psíquicas para sus comportamientos”, pero al echar la responsabilidad a otros por nuestros fracasos hacemos algo peor que tratar de liberarnos de culpas.

Lo que realmente hacemos es engañarnos a nosotros mismos. ¿No es tonto ser un profesional mediocre arguyendo que el profesorado de la universidad deja mucho que desear?, ¿o repetirse que no rendimos en el trabajo porque el jefe no nos motiva lo suficiente? Cualquier incompetente encontrará siempre razones para su incompetencia, pero esto no lo eximirá de la mediocridad. Más valiera usar ese tiempo en hacer las cosas bien... y no tendríamos que buscar excusas.

¿Quién será responsable por usted? Una cosa es cierta, usted debe responsabilizarse con fuerza y madurez de sus acciones. ¡Y comprenderá entonces que está en buenas manos para el desarrollo de su futuro!

LO NEGATIVO: Perder el tiempo en encontrar a quién culpar y pensar que eso soluciona nuestros problemas.

LO POSITIVO: Aceptar el hecho de que en este mundo cada quien, para bien o para mal, es responsable de sí mismo.