Estaba en un vuelo hacia un país de Sudamérica y me llamó mucho la atención cuando dieron las indicaciones a la hora de aterrizar que nadie se moviera antes de llegada a la puerta; y que el desembarco fuera por líneas de asiento y nadie se levantó sin seguir el orden debido; me impactó ya que nadie se adelantó, todos tranquilos y fue bien pausado, es la primera vez que viví algo así, son los resultados de la pandemia que nos han llevado a hacer cambios radicales. Solo podemos tener disciplina si se tiene compromiso, dominio propio y actitudes con uno mismo, el resultado será el orden, buenos hábitos, buena salud.

La palabra disciplina viene del latín discipulus, que significa discípulo, es decir, coherencia entre ser entrenado y ejercitado.

La sociedad hoy en día considera un tema irrelevante, ya que se valoran más los intereses o conveniencias que el bienestar de la mayoría.

“Es el carácter que nos saca de la cama, el compromiso lo que nos mueve a la acción y la disciplina lo que nos permite continuar” Zig Ziglar.

Está comprobado que personas que destacan en un algún campo es porque tienen mucha disciplina y les facultó la oportunidad de alcanzar sus metas y logros; para muchos la palabra disciplina es sinónimo de castigo porque las fuentes al inicio son externas; pero con el pasar el tiempo ya la demanda se vuelve interna; este año debemos tener una planificación educativa y cambiar esos patrones de pensamiento y conducta teniendo como resultado el respeto mutuo, confianza, sentido de pertenencia, firmeza, estabilidad y lo que mas necesitamos la amabilidad en todas las áreas.

“Ninguna disciplina resulta agradable a la hora de recibirla.

Al contrario, ¡es dolorosa! Pero después produce la apacible cosecha de una vida recta para los que han sido entrenados por ella” Hebreos 12:11 NTV. Si se tiene orden y perseveramos unidos lo podemos lograr.