17/04/2024
01:05 AM

Proteína
y fibra

Salomón Melgares Jr.

De acuerdo con los expertos, estar lleno de la comida anterior disminuye el deseo de comer. De hecho —indican— si estás comiendo la cantidad correcta de los nutrientes clave en cada comida, es posible que ni siquiera tengas hambre entre comidas. ¿Y cuáles son esos nutrientes clave? La proteína y la fibra. Consumir, entonces, 30 gramos de proteína y 10 gramos de fibra en cada comida le ayudará a la persona a llenarse y a no comer en exceso durante una comida, lo que le mantendrá lleno hasta la siguiente.

Déjeme, ahora, extrapolar esto al ámbito espiritual. Como todos sabemos, hacer lo malo nos separa de Dios. Incluso, para aquellos que solo viven para pecar, la Biblia dice que el castigo será la muerte (Romanos 6:23). El pecado es, en ese sentido, “comida chatarra” para todo el ser. La comida chatarra, o comida basura, es un tipo de comida que contiene una gran cantidad de grasas, procesados y aditivos alimentarios. Los aditivos son sustancias que en sí mismas no son alimentos y no poseen ningún valor nutritivo; su función es modificar y “mejorar” el sabor, aspecto, textura, color... de los alimentos donde se añade, así como mejorar su conservación. Al final, la comida chatarra o basura es especialmente dañina porque no se necesita consumirla en exceso para que lo sea.

¿Está notando la similitud con el pecado? No se necesita abusar del pecado para que dañe. Tampoco tiene algún valor para la vida. Pero sí tiene la habilidad de modificar o “mejorar” los contextos para generar abuso, produciendo “hambre” rápida y constante de él. Esta miscelánea, como ya dijimos, es mortal. La solución está, por tanto, en la proteína y la fibra. La proteína es Jesús y la fibra es su Palabra. Tenemos que llenarnos con estos nutrientes clave para ya no apetecer lo malo. Como dice la Biblia: “No te dejes vencer por el mal; al contrario, vence el mal con el bien” (Romanos 12:21, NVI).