23/02/2026
07:03 PM

Neofascismo a majadas

Víctor M. Ramos

No deja de ser preocupante que, a estas alturas, el fascismo, que considerábamos derrotado durante la II Guerra Mundial, vaya tomando preponderancia, desde hace unas tres décadas, en muchos países del mundo. Los ejemplos más espeluznantes en América fueron las dictaduras militares sanguinarias en Brasil, Argentina, Uruguay y Chile, países que, con gran trabajo, han superado en parte esa abominable herencia.

Toda esta atrocidad en contra de la libertad de los pueblos está basada en el pretexto de la defensa de la democracia y para llevar adelante esa defensa no han escatimado los más horrendos métodos de criminalidad en contra de quienes se han opuesto con determinación a las metodologías tiránicas, identificadas con las prácticas fascistas.

Europa, la más sufrida en la guerra en contra de Adolfo Hitler, causante de millones de muertes de inocentes y soldados como estrategia para imponer la supremacía de la raza aria, ha visto el resurgimiento de grupos fascistas, fundamentalmente entre los jóvenes, que han vuelto a enarbolar a Hitler y a sus más criminales asistentes como sus guías ideológicos. Así, en España vemos a Vox, una organización de carácter fascista, que incluso ha intentado organizar a los grupos de ultraderecha extrema en América Latina para hacer oposición a gobiernos como los de México, Brasil y Argentina. Vox quiere volver al franquismo. A Honduras, en los días previos a las elecciones, llegó el expresidente Andrés Pastrana de Colombia para apuntalar la candidatura del narcogobierno, sin ningún resultado positivo. En Francia ha tomado gran preponderancia el Frente Nacional con posturas francamente fascistas. Grupos juveniles uniformados a la usanza de los cuerpos militares y paramilitares de Hitler han surgido en muchas comunidades de los países de la Unión Europea. En Ucrania, el Batallón Azov ha hecho uso de prácticas fascistas y no es casual ver a sus miembros portando insignias de muchas organizaciones militares hitlerianas. Ucrania, incluso, ha elevado a la categoría de héroes a personajes nefastos como Bandera, acusado de crímenes de lesa humanidad en contra de polacos, bielorrusos y eslovacos. Hace poco, en el parlamento de Canadá, con motivo de la visita de Zelensky, el presidente ucraniano, los diputados y los invitados, incluido el primer ministro Trudeau y el presidente Zelensky, ovacionaron de pie a Yaruslav Hunka, exintegrante de la 14ª. División de Granaderos Waffer SS, conocida también como Galitzia, que luchó al lado de los fascistas alemanes y se le acusa de crímenes de guerra y genocidio en contra de judíos y otros nacionales de Polonia y Bielorrusia durante a II Guerra Mundial. Tras las protestas de las comunidades judías y de otras organizaciones canadienses y mundiales, el presidente de la Cámara canadiense asumió la responsabilidad. La Mancha Brava de la Unah fue un claro ejemplo de una organización fascistoide que se encargaba de asaltar las urnas universitarias para imponer a directivas de las asociaciones estudiantiles, decanos y rectores. No era casual, por esta conducta, ver a estos muchachos con un brazalete con la cruz gamada. La ONU, organizada como consecuencia de la derrota aplastante de Hitler, ha adoptado muchas resoluciones destinadas a impedir el resurgimiento del fascismo. Pero tales esfuerzos pareciera no tienen los resultados deseados. Están apareciendo en Europa y América, principalmente, grupos que comulgan con la doctrina fascista, declarada por los pueblos del mundo enemiga de la humanidad. Este resurgimiento es realmente preocupante, sobre todo ahora que ha arreciado el enfrentamiento Occidente con Oriente. Todo este alborozo ultraderechista contra la búsqueda de nuevas formas de asegurar la paz mundial mediante el respeto de las garantías de libertad y de autodeterminación de los pueblos y del fin del neocolonialismo.

Mal haríamos los hondureños en adoptar una ideología como el fascismo que fue, durante la II Guerra Mundial, el basamento ideológico que condujo a esa terrible conflagración que devastó a Europa y a muchísimos millones de seres humanos. La tarea de todo hondureño es buscar las maneras de encontrar las formas expeditas para el entendimiento nacional, el ataque frontal a la delincuencia y a la corrupción y, sobre todo, a quienes creen que el retorno del fascismo a nuestra tierra, con sus métodos criminales, es el camino apropiado para mantener al pueblo alejado de sus reivindicaciones justas y urgentes.

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