21/05/2024
04:15 AM

¡Madres preciosas!

Alejandro Espinoza

“La más bella palabra en labios de un hombre es la palabra madre, y la llamada más dulce, madre mía”: Khalil Gibran.

El rol de una madre en la sociedad moderna es muy complejo al ir evolucionando, ellas ya no se quedan en casa esperando a su esposo, ahora las mujeres deben combinar una serie de responsabilidades mayores con el apoyo de sus parejas para proveer todo aquello que necesitan. En el Día de las Madres y por siempre, expresamos nuestro más profundo agradecimiento al apoyo, amor y aliento incondicional de todas las madres, por ser esas consejeras, maestras y tener tanta paciencia como la madre de la ciencia.

La madre no significa que siempre está para sonreír, muchas veces lloran, tienen noches de insomnio, pasan horas, días y meses esperando que uno de sus hijos se vuelva a reencontrar con su propósito, y es una realidad que duele, porque muchas veces le toca a una madre decir no a sus hijos, verles a la cara y retarles, desafiarles, pero en sí, enseñarles a sus hijos que la vida tiene límites, una madre siempre quiere que a sus hijos le vaya bien, pero no puede evitarles el pasar las tormentas, ella les enseña a navegar en aguas turbulentas, una madre está dispuesta a ensuciarse por sus hijos, enfrentar el pánico, la preocupación y el estrés, son ellas las que pueden llevar demasiado equipaje, en las noches de fiebre cuando sus hijos despiertan y ella está allí para ayudarles a enfrentar con valentía y amor. La función de una madre bíblicamente es enseñar, nutrir, disciplinar y ser un modelo.

Gracias a todas las madres por traer nuevas vidas, fuerzas y ánimo a todos. “Será como una mujer que sufre dolores de parto, pero cuando nace su hijo, su angustia se transforma en alegría, porque ha traído una nueva vida al mundo” San Juan 16:21. NTV. Gracias a todas las madres bellas, sigan hasta la eternidad.