11/01/2026
04:18 PM

La mujer en Islandia

El 24 de octubre de 1975, declarado Año de la Mujer por Naciones Unidas, organizaciones de mujeres en Islandia se tomaron “el día libre” para llamar la atención sobre sus bajos salarios y la falta de reconocimiento a su rol en la sociedad.

“Ni mi madre, ni las amigas de mi madre, ni las empleadas en las tiendas, ni las maestras” trabajaron, cocinaron o cuidaron a sus hijos aquel día, recordó a BBC Mundo, Annadís Rudolfsdottir, que quedó sola en casa con su hermana menor. Nada menos que el 90% de las mujeres del país se sumó a la protesta y se congregó en actos públicos. Las empresas no tuvieron más remedio que recibir el influjo de niños que acompañaban a sus padres y muchas escuelas, fábricas y tiendas cerraron. Cuando su madre se declaró en huelga, Annadís quedó en casa con su hermana. “Aquel día me hice feminista”, dice. “Fue un llamado a la acción. Muchos sienten que la solidaridad mostrada ese día abrió el camino para la elección, cinco años después, de Vigdis Finnbogadottir, la primera presidenta electa democráticamente en el mundo”, señaló Rudolfsdottir, actualmente coordinadora del programa sobre estudios de género en la Universidad de la ONU en la capital islandesa, Reikiavik.

La protesta de 1975, seguida de acciones similares en 2005 y 2010, muestra la lucha detrás de los cambios que hoy explican por qué Islandia es, por quinto año consecutivo, el país número uno en equidad de género, según el ranking anual del Foro Económico Mundial.

El 82.6% de las mujeres islandesas en edad laboral trabajan y constituyen el 45.5% de la fuerza laboral. Al mismo tiempo, tienen una de las tasas de fertilidad más altas de Europa, con 2.1 niños por mujer. ¿Cómo lo logran? Una de las claves es acceso a servicios de cuidado infantil a bajo costo. “Las guarderías son administradas por la municipalidad de Reikiavik, y el precio mensual es muy bajo. Yo tengo dos hijos, viví durante 15 años en el Reino Unido y uno de los grandes problemas era el alto costo del cuidado de los niños para que las madres pudieran volver a trabajar”, señala.

Islandia está en el primer puesto fundamentalmente por sus logros en dos áreas: educación y participación política. Qué gran ejemplo para el mundo. El 70% de los graduados universitarios son mujeres, aunque la proporción es mucho menor en ingenierías. En política, las mujeres ocupan el 40% de los escaños parlamentarios y el 50% de las posiciones ministeriales. Incluso, el país número uno en el ranking ha cerrado solamente en un 87% la brecha entre hombres y mujeres.

Para Annadís aún queda mucho por hacer. “La diferencia de salarios entre hombres y mujeres es cercana al 10% y en un sondeo reciente de tres mil mujeres, el 24% dijo haber sido víctima de violencia sexual alguna vez desde los 16 años. Yo empezaría por preguntarles a las propias mujeres de cada país en América Latina qué obstáculos concretos están impidiendo su mayor participación en el mercado laboral”.

¡Feliz día mujeres hondureñas!