Una corona con cuernos de buey y una capa de yute sobre la espalda le fueron impuestas a “Cutío Primero” en la Feria Juniana de 1995. Tomás Antonio Pineda fue el último Rey Feo de una de las festividades más coloridas de Honduras y que hoy resurge después de una severa pandemia. Muchas tradiciones como aquella coronación del Rey Feo han ido desapareciendo de los festejos patronales en diferentes lugares mientras surgen nuevos espectáculos, algunos reñidos con las sanas costumbres. Hasta la forma de animar los eventos festivos ha cambiado. Recordemos al simpático Óscar Cobos, quien con ocurrencias picarescas ponía sabor a los espectáculos de diferentes ferias. Improvisaba campeonatos de boxeo en el escenario con voluntarios del público a quienes anunciaba como Kid Zancudo contra Kid Cucaracha, para poner un ejemplo. Cuentan que en una feria de Puerto Cortés hizo que los asistentes a un espectáculo popular soplaran, con sus bocas hacia arriba, un globo aerostático que tardaba en elevarse. Maestros de ceremonia en eventos más formales como las regias coronaciones o los festivales de danzas folclóricas, eran animadores con ribetes de orador e impecable elegancia, como fue don Víctor Manuel Rodríguez Barrios, un personaje emblemático de San Pedro Sula. Si bien en estas celebraciones en honor a San Pedro Apóstol apreciamos, muy complacidos, exposiciones que evidencian la pujanza del municipio en los sectores, ganadero, industrial y comercial, ha hecho falta más eventos culturales para resaltar el talento de los hondureños en los distintos campos del arte como la pintura y la música folclórica. Conjuntos del pueblo como las icónicas Voces de Sula, de las que aún quedan algunos integrantes desperdigados, ya no se escuchan en los grandes escenarios. La cuarentena por el coronavirus silenció la algarabía de las ferias patronales durante dos años, aunque en algunos lugares los vecinos tuvieron la feliz ocurrencia de celebrar ferias virtuales. Comenzaron en Villanueva por iniciativa del periodista Douglas Padilla, quien desde su plataforma compartía vídeos sobre celebraciones anteriores, entre ellas las carreras de cinta y el festival de la caña, con internautas hasta del otro lado del mundo. Después de una masiva vacunación en Honduras el panorama epidemiológico por covid 19 apunta a una notable disminución de casos de la letal enfermedad haciendo que la gente se relaje y vuelva a eventos festivos que congregan a multitudes. Sin embargo, los expertos advierten que el virus ha regresado con más fuerza y “nuevas tácticas” por lo que no debemos bajar la guardia. Pero a lo hecho pecho porque la fiesta ya se armó. Ahora a esperar, con los dedos cruzados, que después de esas aglomeraciones no resurjan las cifras mortales que nos han estado atormentando.