“Con demasiada frecuencia algunos sacrifican el ser al ser distintos”. Julián Marías.
El ser se puede definir como esencia y naturaleza, origen y principio, pertenecer o formar parte según el diccionario de la Real Academia Española. En el mundo en que vivimos el hacer, parecer y poseer luchan e intentan definir el “ser “. Lo más lamentable es que esto ha tenido la mayor validez; debería ser fácil entender y vivir que nacimos para ser y luego hacer. Las redes sociales han ayudado, pero de igual forma han incrementado la necesidad del ser humano de su aceptación y aprobación; la esclavitud es atraída por los que se creen libres, pero no hacen lo que deben hacer y por lo cual nacieron, esto debido a la pérdida de identidad; fuimos diseñados desde la eternidad para un día como hoy; cuando usted comenzó a crecer, el ambiente que le rodea todas las experiencias intentaron destruir su diseño original; solo podemos ver el ser en forma integral cuando reconocemos el cuerpo, alma y espíritu.
“Y el mismo Dios de paz os santifique por completo, y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo” 1 Tesalonicenses 5:23. RVR60. La peor esclavitud es la ignorancia de mantenernos atados por dentro y no saber quiénes somos; si es ignorante de la identidad es vulnerable a la esclavitud. Me emociona saber que Dios mismo se presenta como el que era, es y ha de venir manifestando su identidad antes de su hacer. “En el principio era el verbo, y el verbo era con Dios, y el verbo era Dios. Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho”, San Juan 1:1-3. RVR60. Es maravilloso ver que se menciona cuatro veces que Él ERA, antes de mencionar que él HIZO. La realidad es que lo que hacemos es temporal, pero lo que somos es eterno.