17/06/2024
11:09 AM

El ciervo orgulloso

Jibsam Melgares

Llegó un ciervo a una fuente cristalina de aguas, y vio en la limpia superficie de ellas sus largas y delgadas piernas a la vez que sus hermosos cuernos.

“Verdad es lo que de mí dicen las gentes”, exclamó. “¡Supero a todos los demás animales en gracia y en nobleza! ¡Qué graciosos y majestuosamente se levantan mis cuernos! Pero, ¡qué feos y delgaditos son mis pies!”. En ese momento vio salir del bosque un león: “¡Pies, para qué os quiero!”. Y en dos saltos se puso fuera del alcance de su adversario. Pero cuenta la fábula que, acertando a pasar en su precipitada fuga por una espesura, sus cuernos se enredaron en la maleza, y el león le dio alcance y lo devoró. Los pies, que tanto despreciaba antes, lo salvaron; pero los cuernos, en los que tanto orgullo tenía, le hicieron perder la vida.

Cuán cierto es que generalmente nos perdemos por aquello en que tenemos orgullo. Un sabio dijo en cierta ocasión: “No te ensoberbezcas por lo que en ti hay de superior, ni desprecies lo que parece más humilde. La soberbia destruye, y la humildad salva”. Este relato nos invita a reflexionar sobre cómo a menudo valoramos lo externo y superficial por encima de lo verdaderamente esencial. En un mundo donde la apariencia y la primera impresión parecen tener un peso desmedido, es fácil caer en la trampa de juzgar nuestro propio valor y el de los demás basándonos en atributos llamativos pero superficiales. Sin embargo, esta historia nos recuerda que lo que realmente importa muchas veces está escondido en las cualidades menos evidentes pero vitales para nuestra supervivencia y éxito.

Otra lección profunda que podemos extraer es la importancia de la autoconciencia y el autoconocimiento. El ciervo, cegado por el orgullo de sus cuernos, no supo ver su vulnerabilidad hasta que fue demasiado tarde. En nuestra vida cotidiana, esto se traduce en la necesidad de conocernos a nosotros mismos de manera integral: reconocer nuestras fortalezas y también nuestras limitaciones para enfrentar la vida con una perspectiva más realista.