Esta digna función de ejercer el periodismo en Honduras tiene dos versiones a las cuales llamaremos “las dos listas”, una que es donde están anotados los profesionales que honran esta noble y valiente misión de la información, y vale que son la mayoría.

Pero también está la otra lista de periodistas, que aun siendo la minoría le han y le hacen tanto daño a la imagen del periodismo nacional. Son los que ejercen la profesión como una especie de mercancía y al mejor postor.

Hace medio siglo no existían las escuelas de periodismo e igual manera el Colegio de Periodistas. Pero en 1979 se funda el Colegio de Periodistas de Honduras, y años después aparecen los primeros egresados de la Escuela de Periodismo de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras.

Estas fechas históricas como organización y como academia vienen a fortalecer al gremio periodístico nacional, con un laboratorio universitario para la formación profesional y una institución gremial para dar las pautas basadas en la Ley Orgánica. E igual en la zona norte aparece el capítulo del Colegio de Periodistas, con sede en San Pedro Sula, y años después en el año 1987 se complementa en totalidad la carrera de Periodismo en el Centro Universitario Regional del Norte (Curn), comenzando un año después, y en el 1991, los primeros siete egresados.

Es así que se logra satisfacer las exigencias de los distintos empleadores de los medios de comunicación. Un éxito y honra para estas academias con estas pléyades de profesionales.

Pero la lista blanca de los buenos periodistas, la mayoría, y la lista negra de los periodistas malos, los corruptos, están vigentes en este próximo 25 de mayo, Día del Periodista Hondureño, en un país llamado Honduras.