Pensando en esto, cada día leo y escucho noticias en radio, televisión, periódicos escritos o digitales, y me doy cuenta de que el comunicador social casi siempre solo logra su objetivo, es decir, llevar la noticia, pero no su obligación respecto al uso de la lengua; el reportero, por lo general, transcribe literalmente lo que dice la fuente y así, erróneamente, se plasma en el medio que va a parar a los oyentes, lectores; veamos algunos ejemplos: “Son más de 400 fármacos de los que cubren el cuadro básico que envía la Secretaría de Salud, antibióticos, antirretrovirales, medicamentos oncológicos, para personas con insuficiencia renal, con diábetes” es lo que escribió el redactor de una nota referente al Ministro de Salud.
Existe la posibilidad de que por asimilación auditiva, muchos hablantes dicen diábetes, pues lo asocian con la esdrújula diabético; esto hace que la palabra diábetes se haya ido imponiendo en el habla común y no tardará en usarse indistintamente con diabetes (como video y vídeo); mientras tanto, es diabetes y no diábetes. En otra nota: “El número de muertes por el nuevo coronavirus en China superó la barrera de 1,600, después de la muerte de 139 personas en la provincia de Hubei, epicentro de la epidemia”.
Entiendo que epicentro es “centro superficial del área de perturbación de un fenómeno sísmico que cae sobre el hipocentro (punto del interior de la corteza terrestre donde se origina un terremoto). Como se ve, epicentro nada tiene que ver con el punto principal adonde se está presentando un virus, por lo que esta metáfora es inadecuada; luego, Hubei es el punto principal del mundo adonde se está presentando el nuevo coronavirus, mas no el epicentro.