En un mundo cambiante donde todo pasa, las demandas de hoy no son iguales a las del ayer y las del mañana serán distintas siempre.

Toda persona quiere alcanzar y vivir el éxito, los nombres pueden recordarse y algunos olvidarse; pero el llegar hasta el final solo aquellos que logran trascender desde el “principio”. La palabra fue hagamos, y pareciera que el hacer siempre será la llave para estar en la cima; pero el resultado al final es el ser el que determina el “fin”.

Hay dos llaves fundamentales, lo que usted es (identidad) y el éxito es el resultado de lo que haga (propósito).

El libro de la sabiduría nos revela los principios que se deben tener en cuenta para vivir y caminar en éxito, es poder vivir y aplicar en la vida diaria los preceptos que dejó su autor.

Vivir de principio a fin, nuestro Señor Jesucristo nos modeló que para vivir hay que morir, para ser primero a veces debes estar de último, para reír antes hay momentos de llorar, todos los días puedes tomar decisiones para cambiar tu nivel de vida y añadir valor, mejorar tu autoestima; pero lo que nunca podrá cambiar de principio a fin es su naturaleza.

Dios no necesita a nadie y nada, pero el deseó hacerle. El valor de algo está determinado por lo que alguien esté dispuesto a pagar, el Padre celestial dio a su Hijo y el Espíritu Santo para vivir en vasos imperfectos. Es un misterio, para él destaca nuestro significado.

Desde el principio fue traer el cielo a la tierra “Venga tu Reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra” Mateo 6:10 RVR60.

Muchos saben amar y servir a los demás, pero desde el principio se nos asignó gobernar y proteger, solo puedes gobernar lo que sirves, ese es el final.