“¡Aguante como mujer!”

La endometriosis, una enfermedad silenciosa y dolorosa, sigue afectando la vida de muchas mujeres sin el reconocimiento ni la atención que requiere

  • Actualizado: 16 de marzo de 2026 a las 23:45 -

Solamente diez años tenía Albita cuando tuvo su primera menstruación, y en ese momento también comenzó su espantoso sufrimiento. De allí en adelante hasta se desmayaba del dolor cada vez que le llegaba el período. No sabían sus familiares que la niña había heredado de su madre una enfermedad crónica llamada endometriosis, que provoca un dolor pélvico intenso, especialmente durante las menstruaciones.

El caso de esta niña capitalina, cuyo verdadero nombre omitimos, es uno de los referentes usados por la Asociación de Endometriosis Honduras para hacer conciencia en la población en general sobre la necesidad de visibilizar esta enfermedad, la cual pasa desapercibida; no obstante, las consecuencias que puede tener. Por ejemplo, el drama de Albita no termina allí. Su padre se separó de su madre creyendo que lo rechazaba por que no quería tener sexo con él, dejándola hasta la coronilla de deudas y sin manutención. Pero resulta que la endometriosis, que la señora sufría en silencio, también causa un dolor profundo durante las relaciones sexuales, y muchos maridos, por machismo o por celos infundados, se resisten a aceptarlo.

La psicóloga Carolina Muñoz, fundadora de la asociación y paciente de la enfermedad, ha detectado casos en que las mismas mujeres que rodean a una afectada por endometriosis creen que lo que se siente son los normales cólicos menstruales y en vez de aconsejarle que busque atención médica le dicen, en el clímax del dolor y de la angustia: “¡Aguante como mujer!”.

Es un dolor tan fuerte que no cualquier analgésico lo calma, y el fármaco que realmente da resultado no se encuentra en los anaqueles del Seguro Social ni de los hospitales públicos. Costa Rica es el único país de Centroamérica que lo tiene, pero hay que saber cuál es la marca más eficaz. Por ello es válido decir que la carestía del tratamiento es un dolor de cabeza agregado a esta enfermedad inflamatoria.

Como toda paciente, la psicóloga Muñoz ha recorrido las estaciones de un interminable viacrucis, desde dolorosos sangrados por siete días hasta las complicaciones de la enfermedad, que se expande, como enredadera, hacia otros órganos que tienen tejido similar al revestimiento del útero. Por ser las trompas de Falopio uno de estos órganos, la endometriosis puede causar también infertilidad. Es una enfermedad compleja y oculta que debe darse a conocer, sin ambages, por todos los medios posibles, por eso el eslogan de la asociación es “Hagamos visible lo invisible”.

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