Ecuador calificó ayer de cínica y política una denuncia judicial de abogados colombianos contra el presidente Rafael Correa por supuestos vínculos con las Farc, y exigió a Colombia respeto como condición para reanudar las relaciones diplomáticas, rotas desde 2008.
“éste es el cinismo más grande”, expresó el ministro de Política, Ricardo Patiño, un día después de que un grupo de abogados colombianos presentara ante la Fiscalía de su país la denuncia contra Correa y dos ex funcionarios del gobierno ecuatoriano.
La acusación, que también pide que Correa sea investigado por la Corte Penal Internacional, CPI de La Haya, se dio luego de que un juez ecuatoriano ordenara la prisión del ex ministro de Defensa de Colombia, Juan Manuel Santos, indagado por delitos contra la vida.
Santos fue demandado por el ataque militar colombiano contra la guerrilla de las Farc en Ecuador del 1 de marzo de 2008, que dejó 25 muertos y a raíz del cual Quito mantiene rotas las relaciones diplomáticas con Bogotá.
El abogado que demandó a Correa, Abelardo de la Espriella, defendió la viabilidad de la denuncia de Colombia ante la CPI.