17/01/2026
03:50 PM

Periodista se infiltró con las FARC en Venezuela

Antonio Salas (Diario de un Skin, El año que trafiqué con mujeres) presenta el resultado de su investigación: El Palestino, un libro escrito en primera persona por un periodista infiltrado.

    Tras vivir seis años entre terroristas, aprender árabe y circular con una cámara oculta entre líderes de la resistencia palestina, integristas islámicos o etarras, Antonio Salas (Diario de un Skin, El año que trafiqué con mujeres) presenta el resultado de su investigación: El Palestino, un libro escrito en primera persona por un periodista infiltrado en las redes del terrorismo internacional.

    El libro se presenta hoy, en una rueda de prensa que, por motivos de seguridad del autor, sólo se podrá seguir a través de internet en antena3noticias.com.

    Salas se fabricó una nueva identidad como musulmán venezolano con raíces palestinas, integrado en la comunidad árabe (Umma). Desde esa arriesgada posición vivió los atentados de Londres, Casablanca y Amman, la crisis de las caricaturas del profeta Muhammad y experimentó en carne propia la persecución islamófoba existente tras el 11-S.

    Presidente Chávez

    Entre 2006 y 2008, infiltrado en un grupo armado bolivariano, fue testigo del acercamiento del presidente venezolano Hugo Chávez al mundo árabe. En esas fechas se integró también en la facción venezolana de Hezbolá. Es un periplo que le llevó a conocer a miembros de muchos otros grupos de terrorismo internacional, desde Tupamaros hasta Hamas, pasando por las Farc y la propia ETA.

    Convertido ya en guerrero muyahidín, Antonio Salas constata el fenómeno de los spree-terrorists o ‘terroristas frenéticos’, los que matan en nombre de Alá sin pertenecer a ningún grupo, sin haberse entrenado, con armas artesanales. Viajó hasta Isla Margarita, Caracas y la frontera colombo-venezolana siguiendo la pista de los supuestos lazos de Hugo Chávez y el terrorismo de ETA, las FARC y Al Qaeda, y desmontó, uno por uno, y sobre el terreno, el uso político de esa leyenda mediática.

    Sin embargo, integrado en los grupos armados bolivarianos, tuvo la oportunidad de descubrir la verdadera historia de los independentistas vascos (de ETA) acogidos por Venezuela... mucho antes de la llegada de Hugo Chávez al poder.

    Convertido en el máximo responsable de Hezbolá-Venezuela, tras la condena a 10 años de prisión de su fundador, Teodoro Darnott, Antonio Salas revela, desde dentro, el uso político y mediático del terrorismo.

    Líderes

    Salas tuvo la oportunidad de conocer, convivir y entrevistar a algunos de los personajes que acapararon los titulares del pasado sobre terrorismo internacional: Leyla Khaled, Ilich Ramírez, Paul del Río o Aiman Abu Aita y también Arturo Cubillas, Abu Sufian, ‘el Chino’ Carías, Ibrahim Abayat y Eduardo Rozsa.

    Convertido en webmaster de Carlos el Chacal, y representante en Europa del Comité para la Repatriación de Ilich Ramírez, el terrorista más letal de la historia, Antonio Salas recibía sus llamadas desde la prisión de Francia donde cumple cadena perpetua todas las semanas, a lo largo de 2008 y 2009, con instrucciones, contenidos y confidencias...

    Antonio Salas (Mohamed Abdalá) ha recogido todas esas vivencias y lo grabó todo con cámara oculta.

    Durante este tiempo, ha viajado por varios países de Oriente Próximo, y el Magreb, ha estudiado árabe, el Corán, e incluso, se ha circuncidado porque estuvieron a punto de descubrirle en unos baños públicos.

    Pero fue en Venezuela donde recibió su bautismo de fuego. Asegura que sólo alrededor de Caracas hay 6 campos de adiestramiento terrorista. Allí ha aprendido a disparar todo tipo de armas. Y ha coincidido con miembros de las guerrillas de las FARC y de ETA.