Jacob Zapeta Castro, un panadero guatemalteco y propietario de El Quetzal Panadería y Cafetería, fue detenido por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) durante un operativo realizado en Lake Worth Beach, Florida.
Según familiares y representantes del negocio, el empresario decidió entregarse voluntariamente para evitar que los agentes ingresaran al establecimiento y afectaran a sus trabajadores, clientes y familias que se encontraban en el lugar.
De acuerdo con la versión difundida por la panadería, los agentes rodearon el negocio y advirtieron que entrarían al local si Zapeta Castro no salía.
Ante esa situación, el guatemalteco optó por salir con las manos en alto y ponerse a disposición de las autoridades migratorias para evitar que otras personas fueran involucradas en el operativo.
La detención generó muestras de apoyo entre miembros de la comunidad, quienes describieron a Zapeta Castro como un empresario trabajador y comprometido con la población local.
Sin embargo, el ICE presentó una versión diferente sobre los hechos ocurridos durante el procedimiento.
Según un portavoz de la agencia, el guatemalteco se encontraba de manera irregular en Estados Unidos, había sido deportado en cuatro ocasiones y registraba antecedentes relacionados con un caso de conducción bajo los efectos del alcohol en 2012.
Las autoridades migratorias también afirmaron que intentaron detener un vehículo vinculado con Zapeta Castro y que este presuntamente trató de embestir una unidad de ICE antes de refugiarse en un establecimiento comercial.
No obstante, la familia y los representantes de la panadería rechazan esa versión y sostienen que el empresario únicamente buscó proteger a sus empleados al percatarse de la presencia de agentes federales.
Actualmente, Jacob Zapeta Castro permanece bajo custodia migratoria mientras las autoridades continúan con el proceso que podría derivar en una nueva deportación del empresario guatemalteco.