Managua, Nicaragua.

“Basta de violencia”, clamaron ayer miles de habitantes de Masaya que recibieron la visita solidaria de los obispos católicos, cuando resisten a la ofensiva del gobierno de Daniel Ortega, quien por cuarto día intentaba retomar el control de la ciudad declarada en rebeldía.

Ante nuevos ataques desde la mañana, una comitiva de obispos, encabezada por el cardenal Leopoldo Brenes, llegó a la ciudad, 30 km al sur de Managua, para “evitar otra masacre”. Caminaron por las calles, entre barricadas, llevando en alto la Eucaristía.

Agitando banderas nicaragüenses, los pobladores se volcaron a las calles para recibirlos: “¡Queremos la paz!, “¡Justicia!”, coreaban. Unos lloraban y pedían de rodillas que cesara la violencia, que en dos meses de protestas antigubernamentales deja unos 190 muertos.

En el barrio Monimbó, foco de la resistencia en Masaya, hubo intercambios de disparos de armas de fuego y morteros artesanales, constató un equipo de AFP. Vecinos denunciaron que antimotines y paramilitares prendieron fuego a algunas casas.

Monseñor Silvio Jose Báez habla a los habitantes de Masaya junto con el cardenal Leopoldo José Brenes y el Nuncio Apostólico Stanislaw Waldemar Sommertag, hasta donde llegaron para evitar más derramamiento de sangre.
A pocas cuadras de los ataques, en la plaza de Monimbó, en las afueras de la iglesia, los obispos exigían a Ortega y a su esposa y vicepresidenta Rosario Murillo: “Ni un muerto más”.

“Quiero recordar uno de los mandamientos de la ley de Dios: ¡No matarás!”, agregó el arzobispo auxiliar de Managua, Silvio Báez, frente a la multitud que respondía con aplausos y cánticos católicos.

Envuelta en una bandera, Yanet López, ama de casa de 40 años, dijo no soportar más la represión. “Queremos un país libre. Que se vaya Daniel, no queremos más dictadura. Somos el pueblo, no delincuentes como él dice”, declaró.

Encapuchados, armados con morteros, uno de ellos con machete y otro con una pistola, un grupo de jóvenes se escabullía por una calle, otros resistían a los antimotines tras una enorme barricada de adoquines.

Grupos opositores al gobierno de Ortega en esa ciudad resistían ayer el cuarto intento de ingreso de las fuerza afines al Gobierno.
Reunión en la OEA

Brenes informó ayer de que reanudarán el diálogo nacional después que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (Cidh) presente un informe sobre la crisis sociopolítica que atraviesa Nicaragua ante el Consejo Permanente de la OEA.

“Ese informe nos va dar luces. Nosotros conocemos la situación, pero ese informe que se presentará mañana (hoy), servirá para tener luces”, dijo Brenes, también presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, mediadora y testigo del diálogo nacional.

El Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA) celebrará hoy una sesión extraordinaria para abordar el conflicto en este país centroamericano.

La iglesia ha llamado a Ortega a permitir elecciones generales anticipadas en marzo de 2019 para aliviar la tensión. Pero aún no ha respondido.
En esa sesión, la Cidh presentará un informe sobre su visita en mayo a Nicaragua y los hallazgos y recomendaciones acerca de la crisis actual.

En su informe preliminar, presentado el 21 de mayo, en Managua, la Cidh afirmó que en su visita de campo de cuatro días encontró evidencias de “graves violaciones de derechos humanos”.

La Comisión instó al Estado de Nicaragua a implementar un total de 15 recomendaciones.

El Consejo Permanente de la OEA tendrá hoy sesión extraordinaria para abordar el conflicto en Nicaragua.