30/05/2024
01:29 PM

La pobreza no está tan lejos de la Cumbre

Un nuevo muro de ladrillo en gran medida le impide a los líderes americanos ver un barrio sucio y pobre de Trinidad que encarna sus más grandes desafíos: cómo frenar la violencia del narcotráfico y la crisis mundial.

Un nuevo muro de ladrillo en gran medida le impide a los líderes americanos ver un barrio sucio y pobre de Trinidad que encarna sus más grandes desafíos: cómo frenar la violencia del narcotráfico y la crisis mundial que amenaza con deshacer los avances en la lucha contra la pobreza.

Los residentes del barrio Beetham, adyacente a la carretera que lleva a Puerto España, lo llaman 'el muro de la vergüenza', aunque la activista local Sherma Wilson dice que lo construyeron para defender al barrio de la carretera y no al revés.

Beetham alberga a 5 mil habitantes, una décima parte ellos residentes ilegales. Es un lugar simple, una hilera de casas humildes de quizás medio kilómetro de largo, al que los demás habitantes eluden debido a su criminalidad.

Una quebrada cercana apesta debido a la contaminación de las aguas vertidas por una planta procesadora de coco y que desembocan en un fangoso pantano cercano. Cuando llueve, la contaminación afecta a muchas de las viviendas.

'A los demás no les importa lo que ocurre aquí', se quejó Wilson, quien ha organizado grupos de la comunidad para pedir cosas como ductos de desagüe y servicios de electricidad y agua.

Trinidad y Tobago apenas ahora comienza a sentir los efectos de la recesión mundial y son los lugares como Beetham donde el sufrimiento es más agudo. En sus calles, jóvenes desempleados deambulan, arreglando bicicletas e insultando a los policías que merodean en sus jeeps y que, dicen los residentes, les hostigan a cada rato sin motivo.

Para las filas de pobres que ya se acumulan en América Latina y el Caribe sirve de poco o cero consuelo pensar que la crisis económica de los años 80 tuvo peores efectos en la región que la que actualmente azota al mundo entero. Lo que saben 180 millones de pobres latinoamericanos y caribeños es que con la actual nueva crisis se truncaron de momento sus posibilidades de dejar atrás esa pobreza y mejorar sus vidas.

Panorama desalentador

Es más, quizá al menos otros 10 a 15 millones de latinoamericanos y caribeños se les unan al cierre del 2009 si la economía de la región se contrae 1% este año como efecto de la crisis, de acuerdo con cálculos del Banco Interamericano de Desarrollo. Y eso no es poca cosa al considerar que a Latinoamérica y el Caribe le tomó al menos 20 años mejorar indicadores precisamente como el de la pobreza, pobreza extrema y desempleo: Sólo en el período del 2002 al 2006 la pobreza bajó de 44% a 34% y el desempleo de 11% a 7%, de acuerdo con la Comisión Económica Latinoamericana, Cepal.

Es decir, en ese lapso al menos 37 millones de personas en la región dejaron de ser pobres, según Cepal. AP