Varias iglesias medievales de la ciudad de Urbino y el célebre Coliseo de Roma resultaron deteriorados por las fuertes nevadas y la ola de frío que azota desde hace quince días a Italia.
Según la prensa local, los conventos de San Francisco y San Bernardino en Urbino sufrieron derrumbes y el techo de la iglesia de los Capuchinos, del siglo XVI, se desplomó completamente por el peso de la nieve.
La catedral de la ciudad, del siglo XII, también sufrió daños por el agua, pero el palacio-museo del duque Federico da Montefeltro, que aloja obras de Piero della Francesca, Rafael y Tiziano, está en buen estado, según Maria Rosaria Valazzi, encargada del patrimonio cultural de la localidad.
En Roma, fragmentos del imponente Coliseo se desmoronaron sin causar daños a los turistas, ya que el monumento se encuentra cerrado desde hace dos semanas por el mal tiempo.