Quito, Ecuador.

El uso de mascarillas y el distanciamiento físico se deben aplicar “más que nunca” en estas últimas semanas del año para evitar un avance de la covid-19 y tener una “Navidad en Familia” y un Año Nuevo sin sobresaltos, dice la epidemióloga ecuatoriana Catalina Yépez, exconsejera de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

Si se mantienen las medidas de bioseguridad, sobre todo el uso permanente de la mascarilla y la distancia de al menos dos metros entre las personas, el ritmo de contagio y la demanda de hospitalización bajará, remarcó Yépez en una entrevista con Efe.

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UNA NAVIDAD PARECIDA A LA DE 2019 EN SURAMÉRICA

Con esas consideraciones “podríamos llegar a tener una Navidad parecida a la de 2019”, aunque “sin llegar a ser igual”, añadió la exconsejera de la OPS.

Esta posibilidad, considera, aplica para casi toda Suramérica, que ha experimentado en los últimos meses un alto ritmo de vacunación y una disminución notable en la demanda hospitalaria.

”Este respiro, después de más de 17 meses de pandemia, se da en toda” esta región, que no ha sufrido los estragos que han causado las nuevas variantes en otras latitudes como en Europa o Estados Unidos, comentó.

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Se cree que en la región muchas variantes no han golpeado fuerte porque se han combinado factores como “la no relajación de las medidas” y, sobre todo, el uso de mascarillas en espacios cerrados y abiertos, lo que no ha ocurrido en Europa ni en Estados Unidos.

Esta realidad -sostuvo- ha generado lo que los especialistas denominan “inmunidad híbrida”, que se refiere a personas que han superado los cuadros de contagio y, además, han recibido el esquema completo de vacunación.