26/02/2026
12:35 AM

Francia otorga nacionalidad a empleado musulmán que salvó rehenes en ataque

  • Actualizado: 16 enero 2015 /

El joven Lassana Bathily escondió a varios rehenes en una de las cámaras frigoríficas del supermercado atacado por un yihadista en París.

París, Francia.

Francia decidió otorgar la nacionalidad francesa a Lassana Bathily, empleado maliense y musulmán del supermercado kósher de París atacado la semana pasada, que salvó a varios clientes judíos ayudándolos a esconderse en la cámara frigorífica, anunció el jueves el ministro del Interior, Bernard Cazeneuve.

Bathily será naturalizado el próximo martes, precisó el ministro, ensalzando su 'acto de valentía'.

Lea más: Se entrega autor de toma de rehenes en oficina de correo cerca de París

Además: Francia: policías matan a presuntos terroristas y liberan a rehenes

El jueves pasado, Bathily se preparaba para una jornada más en el supermercado judío donde trabajaba en el este de París. Hacia cuatro años que era su empleado, sin embargo la monotonía de su día laboral se vio interrumpida por otro hombre de origen africano igual que él y musulmán, que entró armado y tomó el lugar bajo amenaza de matar a los rehenes en nombre del islam.

Bathily reaccionó escondiendo a seis rehenes en el freezer del local. Los encerró. Apagó el enorme aparato. Y les pidió que guardaran silencio. El asesino yihadista jamás los vio. Y todos se salvaron. Otros cuatro rehenes afuera, murieron ejecutados.

Foto: La Prensa

Los rehenes tomaron fotografías del momento en que permanecían escondidos en el refrigerador del supermercado .
' No escondí judíos, escondí seres humanos', declaró el joven.

Los mensajes de felicitaciones procedentes del mundo entero y el llamado telefónico del presidente francés François Hollande no lo consuelan. 'Estoy triste, se me fue un amigo y era muy joven', dice, refiriéndose a Yohan Cohen, de 20 años, su colega, uno de los cuatro hombres asesinados en el supermercado.

El joven llegó a Francia a los 16 años para reunirse con su padre, mientras que su madre continúa viviendo en Mali.

Instalado originalmente en una residencia parisina para trabajadores inmigrantes, donde vivía 'como en una familia', tardó cuatro años en regularizar su situación en Francia.

'Fue muy duro, en términos de trabajo, e incluso para integrarse en la sociedad francesa', comentó el joven, que empezó trabajando en la restauración y poco después entró en nómina del supermercado kosher atacado la semana pasada.