26/05/2023
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Día de Reyes: fiestas, presentes y regocijo

Los niños deben saber que lo más importante no son los regalos, sino el valor histórico de esta época.

    San Pedro Sula, Honduras.

    La tradición del seis de enero tiene como origen el relato bíblico de la llegada de los magos a Belén para adorar al niño Jesús. Estos sabios astrónomos fueron guiados por una estrella que los llevó justo a la casa donde se encontraba el Redentor del mundo. Esta maravillosa historia es relatada en el Nuevo Testamento.

    El evangelio de Mateo cuenta: Nacido, pues, Jesús en Belén de Judá en los días del rey Herodes, llegaron del Oriente a Jerusalén unos magos diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer? (Mateo 2,1-2).

    La historia cuenta que estos personajes, al ver al niño Jesús lo adoraron y le ofrecieron sus presentes: oro (regalo digno de reyes), incienso (empleado en los altares de adoración a Dios) y mirra (sustancia para embalsamar muertos). En su camino a Belén, los sabios de Oriente pasaron por el palacio de Herodes el Grande, en Jerusalén, para indagar acerca del recién nacido rey.

    Los obsequios son muy esperados por los niños.
    El gobernador, celoso del niño, les pidió que a su regreso estos le revelaran el sitio donde se encontraba Jesús para ir a “adorarlo”, pero los planes de Herodes eran matarlo. Los venidos de Oriente, al conocer las intenciones del gobernador, regresaron por otro lado. Este, enojado, ordenó la matanza de los niños menores de dos años.

    Regalos

    La costumbre de intercambiar obsequios fue adquirida varios siglos después y aún prevalece en muchos países del mundo. En las tradiciones católicas se representa a los “reyes magos” trayendo obsequios a los niños, quienes escriben cartas un día antes de esta celebración religiosa para pedir sus regalos.

    Rosca de reyes

    Es una torta elaborada en forma de corona, decorada con frutos secos y cristalizados, que simbolizan paz, amor y felicidad. En medio de la rosca se esconde la figura de un niño que representa a Jesús, que fue escondido del rey Herodes por sus padres. El compartir el pan es la comunión con el Mesías.

    La forma redonda simboliza el amor de Dios, que no tiene principio ni fin.