Dos diputados nicaragüenses del Parlamento Centroamericano, de ancestros africanos, acusaron este lunes a una discoteca de Managua de discriminación racial, afirmando que les prohibió el ingreso por su color de piel.
'En pleno siglo XXI y todavía existe la discriminación, eso no puede ser', denunció uno de los afectados, la diputada Bridgete Budier, originaria del Caribe sur de Nicaragua, habitada por negros descendientes de esclavos, indígenas y mestizos.
La parlamentaria presentó la denuncia contra los propietarios de la discoteca 'Chamán', uno de los centros de diversión más antiguos y exclusivos de la capital, que alega tiene derecho de seleccionar a sus clientes.
La legisladora decidió acusar a la discoteca de racista ante la Procuraduría para la Defensa de Derechos Humanos, que dirige Omar Cabezas, quien aseguró que pedirá a las autoridades que cierren el local.
Budier afirmó que los guardias de seguridad del centro de diversión no quisieron dejarla entrar la semana pasada a ella, a otro diputado nicaragüense del Parlamento Centroamericano originario del Caribe, Lumberto Campbell, y sus acompañantes.
'No pueden ser que en lugares públicos se estén dando este tipo de cosas', dijo la legisladora, cuya denuncia generó molestia entre residentes de las dos regiones del Caribe nicaragüense habitadas por estos grupos étnicos.
La Fiscalía prometió que abrirá una investigación contra los propietarios del centro, debido a que la discriminación racial es un delito penado por la ley.