Costa Rica desplegó más policías con armas de guerra en la frontera con Nicaragua, tras denunciar la presencia de tropas en su territorio y pedir una reunión de emergencia de la OEA, que se realizará hoy en Washington.
Costa Rica, que carece de ejército, desplegó en las últimas horas un nuevo contingente de policías armados en la zona limítrofe, donde las faenas de dragado del río San Juan iniciadas por Managua el 18 de octubre desencadenaron una disputa entre dos países con un largo historial de desencuentros. San José comprobó la “presencia de militares (de Nicaragua) en nuestro territorio” dijo el lunes en la noche el canciller costarricense, René Castro; pero un portavoz militar nicaragüense lo negó este martes.
“Decidimos que era momento de actuar más enérgicamente y recurrir a los organismos multilaterales en los que Costa Rica ha puesto su confianza desde que abolió el ejército unilateralmente” en 1948, indicó Castro.
Niegan incursión
Sin embargo, el portavoz del Ejército de Nicaragua, coronel Juan Ramón Morales, negó una incursión y declaró que “podemos afirmar con propiedad como institución seria, responsable, profesional y conocedora de normas y tratados internacionales, que estamos en territorio nicaragüense”.
Por su parte, el arzobispo de Managua, Leopoldo Brenes, respaldó las tareas de dragado del río y se pronunció por un diálogo entre los presidentes de Nicaragua, Daniel Ortega, y de Costa Rica, Laura Chinchilla. “Ninguna solución es através de la guerra”, dijo Brenes.
Entretanto, en Washington la OEA convocó a una reunión extraordinaria de su Consejo Permanente para hoy para abordar el diferendo bilateral, dijo un comunicado.
Costa Rica había denunciado días antes incursiones de soldados del vecino país a su territorio, pero el lunes afirmó que había detectado un campamento militar nicaragüense en Calero, una isla fluvial costarricense próxima al Caribe.
El ministro de seguridad costarricense, José María Tijerino, afirmó que en Calero los militares nicaragüenses “tienen plantada una bandera y carpas del Ejército”, lo que motivó el envío de más policías costarricenses armados a la zona, que se suman a otros 150 uniformados enviados a la zona el 22 de octubre.
Un portavoz del ministerio de Seguridad informó que el nuevo contingente llegó a la frontera el lunes, pero se negó a revelar cuantos efectivos lo componían. Tijerino dijo que “nosotros tenemos fuerzas policiales, pero no tenemos una fuerza militar para enfrentar a otro ejército”, y afirmó que pese al despliegue armado en la frontera, “la vocación (pacífica) de Costa Rica no va a ser abandonada”.