Bruselas, Bélgica.

Las autoridades sanitarias de Bélgica detectaron el pasado 22 de noviembre un caso de la nueva variante sudafricana del covid-19, informó hoy el ministro de Salud Pública, Frank Vandenbroucke, quien pidió que “no cunda el pánico”.

La paciente infectada es una mujer adulta joven no vacunada que desarrolló síntomas once días después de viajar a Egipto a través de Turquía, informó el Laboratorio Nacional de Referencia.

La paciente, al parecer, no ha tenido contactos de alto riesgo fuera de su casa y ningún miembro de su familia desarrolló síntomas por el momento, añadió el Laboratorio Nacional de Referencia, que está llevando a cabo una investigación exhaustiva.

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Suspenden vuelos a Sudráfica y Botsuna

Por otra parte, la decisión del Reino Unido, Italia, Alemania, Francia y otros países de prohibir la entrada de ciudadanos sudafricanos tras el descubrimiento de una nueva variante del coronavirus, es “apresurada”, “injusta” y “desastrosa”, según los profesionales del turismo, que temen que estas decisiones tengan impacto en toda la economía.

“Es una reacción instintiva, prematura”, declaró a la AFP Richard de la Rey, responsable de reservas de animales y complejos hoteleros en el país, ante las actuales anulaciones en cascada. “No sabemos nada todavía de esta nueva variante pero ya se han puesto en lo peor”, se lamenta.

Se desconoce la eficacia de las vacunas contra esta mutación

La variante B.1.1.529, potencialmente muy contagiosa y con múltiples mutaciones, se detectó en Sudáfrica, como anunciaron el jueves los científicos, que desconocen aún la eficacia de las vacunas sobre esta mutación.

Ese mismo día, Londres comunicó la prohibición de los vuelos procedentes de seis países del África meridional. Y el viernes países como Italia, Alemania, Francia, Singapur... adoptaron la misma medida.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recordó que desaconseja este tipo de medidas ya que prefieren un “enfoque científico, basado en los riesgos”. Sin que este llamamiento haya tenido mucho efecto.

Maxine Mackintosh, una británica de 28 años llegó el jueves a Sudáfrica. Sus primeras vacaciones “de verdad” desde el inicio de la pandemia. “Y ya después de la cena entendí que tenía que irme inmediatamente”, afirma a la AFP mientras se dirige al aeropuerto para no quedarse bloqueada.