Honduras: Reactivación internacional reanimará los precios del café

Pronostican un aumento en el consumo en Europa, cliente de Honduras.

Más de dos millones de personas dependen de la caficultura.
Más de dos millones de personas dependen de la caficultura.

Nota de redacción

En esta nueva serie periodística, Diario LA PRENSA plantea la situación actual de la agricultura. Muestra los principales desafíos y las oportunidades que ofrece el mercado para cada sector del agro.

Desde este lunes hasta el viernes, los lectores de Diario LA PRENSA podrán enterarse y despejar las interrogantes: ¿Hay condiciones para que Honduras vuelva a ser el granero de Centroamérica? ¿Cuáles son sus principales obstáculos: el desplome de la economía mundial, el clima, el escaso acceso al crédito o la falta de una estrategia? ¿El café ilusiona? ¿El banano, otra vez el rey? ¿Granos básicos, producción garantizada? ¿Quién salvará a la palma y el melón?

San Pedro Sula, Honduras.

Honduras comenzará en octubre próximo la nueva cosecha de café (2020-2021) frente a un aumento en el consumo mundial que propiciará un período de buenos precios; sin embargo, existe el riesgo de que se desplomen si Brasil incrementa la producción y causa una sobreoferta.

A causa del covid-19, en los primeros meses del año, miles de cafeterías de Estados Unidos, Europa y Japón (los principales importadores) dejaron de comprar porque cerraron sus puertas a los clientes por las restricciones impuestas por los Gobiernos; pero millones de personas mientras estaban confinadas en sus casas consumieron más granos adquiridos en los supermercados.

Hasta abril, un mes y medio después de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declarara este nuevo coronavirus como una pandemia, el consumo aumentó un promedio de 2.2% en todo el mundo, principalmente en Asia y Oceanía (2.7%) y en menor proporción en Estados Unidos (2.3%) y Europa (1.3%), según el último reporte de la Organización Internacional del Café (OIC).

Mientras el precio indicativo compuesto de la OIC (una media ponderada de todos los principales orígenes y tipos de café) mostró desde febrero una tendencia fluctuante hacia al alza. Tras un aumento en marzo, respecto al mes anterior (6.9%), el promedio del precio indicativo en abril llegó a 108.91 centavos de dólar, el tercer promedio mensual más alto en el año de cosecha 2019-2020 y un 15.3% más alto que el del año anterior, de acuerdo con el informe Precios volátiles del café: covid-19 y los factores fundamentales del mercado recién publicado por la OIC.

130,000
Productores
En el Ihcafe están registrados alrededor de 110,000 productores, unos 20,000 no figuran en el censo.

En Nueva York, el precio cerró la semana anterior en 96.63 centavos de dólar la libra, una cotización inferior a los 108 centavos de dólar de similar fecha del año pasado cuando el mundo aún no había sido afectado por el coronavirus.

Para los próximos meses, cuando se inicie el nuevo ciclo de cosecha 2020/2021, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos “pronostica que las importaciones de la Unión Europea aumentarán en dos millones de sacos”, pasarán “a 49.5 millones”. Estas compras representan casi el 45% de las compras mundiales de granos de café hechas a Brasil (29%), Vietnam (23%), Colombia (7%) y Honduras (6%). Si se cumple este pronóstico, el precio aumentará; no obstante, Brasil, según esa misma institución, incrementará la producción en más de 6.8 millones de sacos. De esta manera, el gigante de Sudamérica enviaría 47.8 millones de sacos al mercado.

A Miguel Pon, director ejecutivo de la Asociación de Exportadores de Café de Honduras (Adecafeh), le preocupa que Brasil incremente la producción porque “habrá una barbaridad de café en el mercado y eso ya está afectando los precios en el mercado internacional y definitivamente no trae ninguna ventaja”.

“La oferta mundial sobrepasará la demanda, habrá más de 10 millones de sacos. Eso es malo porque mete presión a los precios hacia la baja”, dijo Pon en una entrevista telefónica con Diario La Prensa. “La realidad es que habrá una gran oferta de café para la próxima cosecha; pero habrá que ver también los problemas que tendrá Brasil con la pandemia. Este es el país que ha sido más afectado en América Latina”.

La oferta no solo será incrementada por Brasil, vaticina el Departamento de Agricultura de Estados Unidos, sino por Centroamérica. Esta región inyectará al mercado unos 600,000 sacos adicionales hasta alcanzar una exportación de 18 millones. De esta suma, Honduras aportará un tercio.

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En el caso de Honduras, un incremento en la producción dependerá de que los cafetaleros de todos los departamentos logren combatir la roya en todas sus plantaciones de las variedades pacas, catuaí, catimor, lempira, Ihcafe-90 e icatú, anteriormente resistentes, ahora susceptibles a la enfermedad. El año anterior, de acuerdo con un estudio del Instituto Hondureño del Café (Ihcafe), las condiciones ambientales típicas de verano resultaron “desfavorables para reducir la incidencia promedio de la roya del café”.

En medio de un ciclo dilatado de sequía, la roya, entre otros factores, provocó una caída en las exportaciones entre octubre de 2019 y marzo de 2020 en 2.3% (2.75 millones de sacos). La OIC indica que en este ciclo cafetero 2019-2020, enero resultó ser el único mes con las exportaciones más altas que el año anterior en el país.

En contraste con Pon, quien mantiene reservas por lo que podría hacer Brasil, Dagoberto Suazo, presidente de la Central de Cooperativas Cafetaleras de Honduras, ve la situación actual y el futuro cercano con optimismo e insta a los colegas a limpiar las fincas para aprovechar una racha de buenos precios.

Por ahora “la caficultora hondureña da la cara positiva por el país. Está logrando resultados que no esperábamos. Cuando todavía faltan tres meses de exportaciones del año cafetalero 2019-2020 hemos llegado a una cifra de 6.4 millones de sacos de 46 kilogramos, con una generación de $800 millones. Estamos a $150 millones de la cantidad que logramos el año pasado. Lo vamos a lograr en los próximos tres meses”, dijo.

Suazo recuerda que hace 15 años “Honduras era penalizado por la calidad del café, tenía diferenciales negativos”, pero en esta cosecha “el país tiene diferenciales positivos, el precio del café convencional hondureño está unos $30 arriba del precio del mercado, y el precio de los cafés especiales está entre $1 y $5”.

“Esto coloca al café de Honduras en una buena posición. No lo coloca como una mezcla, sino como un café de origen importantísimo. Aunque el precio del café se situé en $95 en el mercado internacional, el café de Honduras con esos $30, logramos promedios de $125. Estos beneficios aún no han llegado a los productores, pero sí los exportadores ya están teniendo ganancias importantes que les permitirán continuar financiando a los productores”, dijo.

“Las perspectivas para la próximo cosecha 2020-2021, son positivas para la caficultura hondureña. Los productores que producen menos de 150 quintales, que son la gran mayoría (95%) han recibido unos 555,000 quintales en fertilizantes, y eso sin duda alguna tendrá un pequeño aporte; pero siguen siendo huérfanos del financiamiento privado y estatal para aumentar la producción, aprovechar los buenos precios y ayudar a la economía del país que será afectada por la reducción de remesas”, dijo.

La Prensa