Ingresan con una enfermedad, pero corren el riesgo de contraer otras. Ésta es la realidad de la sala de emergencia pediátrica del hospital Mario Rivas donde una camilla es ocupada hasta por tres niños con distintas dolencias y edades.
La falta de espacio es preocupante, pues algunos de los menores que comparten cama deben permanecer sentados para que quienes están más graves puedan descansar.
Angustiada por esta situación, Marlene Romero relató la odisea que pasó para que su hijo Carlos, de dos años, pudiera ser ingresado al centro asistencial.
'Vine ayer, el martes, a las 7.00 pm, pero mi hijo fue ingresado a filtro hasta las doce de la medianoche', expresó.
Mientras cuidaba que su hijo no se cayera de la cama, pues sólo le correspondía acomodarse en la mitad de ella, esperó hasta las dos de la madrugada de ayer para que lo atendieran.
Ésta es una de las muchas historias de madres en problemas. Algunas llevan a sus hijos en brazos y se limitan a pedir que los atiendan.
Se golpean
Permanecer unos minutos en emergencia pediátrica es suficiente para darse cuenta de la incomodidad que afecta a los niños al recibir atención médica.
Mientras duermen, la situación es peor, pues sin darse cuenta se golpean unos a otros. 'Tengo que estar sentado porque sino la niña me golpea el pie', expresó Miguel Ángel Landaverde.
El menor de 10 años sufrió la picadura de una culebra en su pie izquierdo.
A Miguel le toca compartir cama con Keilly Caballero, de un año, quien fue ingresada con síntomas de asma.
La sala de emergencia pediátrica no sólo luce abarrotada por el ingreso de niños; sus padres también ocupan un espacio al estar pendientes de ellos.
Estos tres recién nacidos comparten la misma cama.
La jefa de esta sala, Jackeline Chinchilla, explicó que, aunque el espacio es insuficiente, se ven en la necesidad de ubicar a varios niños en una cama porque no pueden rechazarlos.
'No hay suficientes camas para la población infantil; sabemos que no es correcto que las compartan, pero no tenemos otra salida', lamentó Chinchilla.
Añadió que las áreas de lactancia, medicina pediátrica, cirugía y neurocirugía también permanecen sin cupos.
El director del Rivas, Juan Carlos Zúniga, reiteró que una de las causas que genera esta situación es el poco apoyo que reciben de los hospitales de áreas y centros de salud.
'Muchos niños son remitidos de municipios donde cuentan con un centro asistencial que no cumple su función', explicó el galeno.
Un triste caso
Mientras los demás niños permanecen bajo el calor de sus familiares, un recién nacido, aún sin nombre, lucha por su vida lejos de su madre, Rosa Umanzor, quien permanece interna en el hospital Leonardo Martínez.
El niño nació con dificultades respiratorias y necesita ventilación mecánica. Por la falta de equipo para atenderlo en el Leonardo Martínez, fue remitido al Rivas, donde utilizan un ventilador manual que no puede dejar de ser bombeado ni un segundo.
Entérese
1. La sala de espera también permanece abarrotada.
2. Al ingresar a filtro deben esperar para ser ubicados en camas.
Anótelo
Horario
La sala de emergencia pediátrica atiende las 24 horas del día de lunes a domingo; a pesar de ello, permanece abarrotada la mayor parte del tiempo.
Enfermedades
Neumonía, diarrea y dengue clásico son las principales enfermedades por las que ingresan los menores a la sala de emergencia.
Los remiten
Por falta de cupo, algunos menores son remitidos a consulta externa, donde también hacen enormes filas para recibir atención médica.
Personal
En el Mario Rivas hay un déficit de 170 enfermeras, entre profesionales y auxiliares. Este problema se refleja en áreas como emergencia pediátrica.
Ayuda
Para orientar a los pacientes, las autoridades del centro asistencial señalizarán algunas áreas para facilitar el servicio a los enfermos.
