Como todo lo bueno termina, la semana de vacaciones llegó a su fin y toca volver a la realidad.
Miles de hondureños retornaron ayer a sus sitios de origen al concluir el extenso feriado de Semana Santa que llegó a su fin con la conmemoración del Domingo de Resurrección.
Los veraneantes abandonaron las playas, balnearios, centros de recreación y pueblos del interior del país y retornaron a sus hogares en buses y carros particulares luego del asueto que cada año provoca la movilización de miles de personas por todo el territorio nacional.
El regreso a la realidad inició el sábado y se extendió al domingo en medio de interminables caravanas de vehículos que circularon mañana, tarde y noche por las diferentes carreteras con dirección a la ciudad capital.
Los veraneantes volvieron a sus casas tras haber disfrutado de una semana de descanso marcada por el calor y la diversión, pero también por las fuertes tormentas que azotaron las zonas centro, norte y occidente del país ante la presencia de un atípico frente frío.
Dispositivos de seguridad
El retorno se produjo en medio de fuertes operativos de seguridad realizados en las principales vías de comunicación con la participación de los miembros de la Policía Nacional, las Fuerzas Armadas y miembros de los diferentes cuerpos de auxilio y socorro.Una de las vías más transitadas fue la que comunica a Tegucigalpa con la zona norte del país, la cual lució ayer congestionada de automotores circulando con dirección a la capital.
Según la Secretaría de Turismo, los destinos más visitados por los hondureños en Semana Santa se encuentran en la zona norte, entre los que figuran Tela, La Ceiba, Trujillo, San Pedro Sula, Omoa y Puerto Cortés. Al igual que la carretera hacia el norte, la vía que comunica con los departamentos de Valle y Choluteca también lució repleta de carros.