Veinticuatro parturientas no han podido dar a luz porque el Hospital Escuela de la capital suspendió las cesáreas por falta de hilo para las suturas (puntos) luego de las cirugías.
“Desde el viernes pasado se han pospuesto los partos por cesárea”, dijo el jefe de ginecología del principal centro hospitalario del país, José Manuel Espinal.
Desde esa fecha, 24 mujeres no han podido dar a luz, poniendo en riesgo su vida y la de sus hijos. Se han paralizado las cirugías electivas, en las que se tiene una mora de 150 pacientes.
“Hace poco se cambió el administrador y se quiere hacer bien las cosas, pero se debe tener cuidado porque en algunos casos el daño es mayor y hoy amanecimos con 24 señoras que esperan una cesárea”, manifestó Espinal. Para el hospital, tener esas 24 camas desde el viernes representa un costo, pero más es el costo para la salud de las mujeres internas, ya que la espera es una gran responsabilidad para los doctores, pues están en riesgo 48 vidas, incluyendo las de las madres y sus bebés.
Un parto en una clínica privada tiene un valor mínimo de 40,000 lempiras, que no pueden pagar las ingresadas en el centro asistencial, por lo que esperan que no suceda una emergencia mayor para ser intervenidas.
“A ellas les hacemos monitoreo y ultrasonidos constantemente para que no corran mayores riesgos, pero estamos trabajando sobre el filo de la navaja, estamos con las prioridades, tomando hilo de unas reservas agotadas; no nos queda de otra”, dijo con preocupación el ginecólogo.
Algunos médicos se han sumado para ayudar por la emergencia en esta área del hospital.
“El doctor Edwin Cruz, director de apoyo, consiguió unos hilos y con ellos habilitamos dos quirófanos con la colaboración de Jorge Meléndez, que nos asignó pediatras para dar respuesta”, mencionó el médico. Con los dos quirófanos habilitados se pretende operar a unas ocho mujeres, es decir que se necesitarían tres días para ejecutar las 24 cesáreas programadas.