22/04/2026
11:40 AM

Seguridad al máximo para la visita del Papa a Estados Unidos

La policía norteamericana adoptó medidas de seguridad excepcionales para la visita que el papa Benedicto XVI realiza del 15 al 20 de abril en Washington y Nueva York.

La policía norteamericana adoptó medidas de seguridad excepcionales para la visita que el papa Benedicto XVI realiza del 15 al 20 de abril en Washington y Nueva York.

Se trata del primer viaje a Estados Unidos del jefe de la Iglesia católica desde los atentados de 2001, y la seguridad es mucho más estricta que durante la visita de su predecesor Juan Pablo II.

La policía trabajará en estrecha colaboración con los servicios secretos y los miembros de la Guardia Suiza encargados de la protección del papa durante los seis días de la estadía pontificia.

Se desconoce la cantidad de efectivos desplegados, pero la policía reveló que incluirá hombres-rana en el East River, francotiradores en las azoteas, helicópteros y limusinas blindadas.

Brian G. Parr, jefe de Servicio Secreto para Nueva York, encargado de la seguridad de las personalidades extranjeras, dijo que habrá restricción de sobrevolar a menos de 1.000 metros en tres lugares visitados por el Papa.

Se trata del seminario de San José el sábado por la mañana, la 'zona Cero' el domingo de mañana y el estadio de los Yankees por la tarde.

El comisionado de policía de Nueva York Raymond Kelly comparó el dispositivo de seguridad con el desplegado en 2004 para una convención del partidos republicano realizado en esa ciudad.

Además de la verificación de identidades, se instalarán detectores de metales para controlar a las personas que asistan a los diferentes acontecimientos que marcarán la visita.

Contrariamente a la primera visita de Juan Pablo II, que en 1979 había oficiado en un parque abierto en el sur de Manhattan, la admisión a los eventos será estrictamente controlada.

Otra visita de Juan Pablo II a Nueva York en 1995, la primera tras la tentativa de atentado de la que había sido víctima en la plaza San Pedro de Roma en 1981, también había sido relativamente abierta, con una misa en Central Park a la que asistieron 100.000 fieles.

Benedicto XVI será recibido en la Casa Blanca en Washington el 16 de abril y pronunciará un discurso ante la Asamblea general de la ONU en Nueva York el 18.

Los otros eventos importantes incluyen una visita a la 'Zona Cero', el lugar donde estaban las Torres Gemelas del World Trade Center destruidas por los atentados del 11 de setiembre de 2001, un encuentro con dirigentes de la comunidad judía en Washington y una etapa en la sinagoga de Park East en Manhattan, donde fue invitado por el rabino Arthur Schneier.

Los grandes desafíos para las fuerzas del orden serán las misas del papa en dos estadios, en Washington el 17 de abril y en el estadio de los Yankees en Nueva York el 20.

La seguridad en esos dos lugares será implacable, con boletos de entrada intransferibles con códigos de barra.

La policía federal exige a todos los que asisten a presentarse seis horas antes del inicio de las ceremonias. Los fieles serán mucho menos numerosos que en el pasado. La arquidiócesis de Washington emitió 46.000 boletos para la misa del 17 de abril, mientras que 175.000 habían asistido a la de Juan Pablo II en 1979.

Aunque se convirtió en regla desde los atentados de 2001, la seguridad reforzada responde a amenazas específicas.

El mes pasado, Osama Bin Laden había acusado al Papa de estar comprometido en una 'nueva cruzada' contra el Islam Bin Laden acusó en particular a Benedicto XVI de haber desempeñado un 'papel importante' en la publicación de caricaturas del profeta Mahoma en Dinamarca.

El jefe de la red Al Qaida advirtió a Europa que deberá 'rendir cuentas' por las caricaturas. Finalmente, los grupos judíos criticaron al Papa por haberse negado a abolir una oración donde los católicos rezan por la conversión de los judíos.

Mientras, dirigentes Sikhs rechazaron reunirse con Benedicto XVI porque los servicios secretos les negaron el derecho a portar una daga.

Nota del día

“Cristo, nuestra esperanza” es la frase elegida por el papa para el viaje

EUA espera a Benedicto XVI

'Hay una cosa, sólo una, más difícil en Washington, que conseguir una entrevista con el Presidente de los Estados Unidos: obtener una entrada para ingresar al estadio de los Nationals para la misa multitudinaria con el Papa Benedicto XVI', dijo Enrique Soros, un argentino del Movimiento de Schoenstatt.

Si bien las instalaciones tienen capacidad para albergar a una multitud de 46 mil personas, la arquidiócesis de Washington recibió solicitudes para 200 mil participantes. Estos números no reflejan los cientos de miles de interesados que pidieron 'tickets' a amigos o a sus propias parroquias y diócesis, obteniendo como respuesta una negativa a su requerimiento.

En esta ciudad hay una excepcional expectativa por la llegada del Papa, y dado que la mayoría de los interesados no podrá acceder al estadio, todos buscan vías alternativas para saludar al Santo Padre en persona, siquiera desde lejos, y recibir su bendición.

En espera

Se preparan canciones especiales con ritmo y calidez, para orar y alentarse en las horas de espera y para recibir al Papa con entusiasmo.

Si bien se dispusieron excepcionales medidas de seguridad para proteger al Pontífice y a los peregrinos, habrá oportunidades para saludar a Benedicto XVI en su paso por algunas calles de la ciudad, dado que con ese objetivo viajará a veces en el Papamóvil. Será un importante contrapunto, en una ciudad donde lo espontáneo y la multitud en las calles, tendrán que convivir con los miembros de las agencias de seguridad en cada esquina, a cada paso, como el perro con el gato. El Papa aceptó el desafío de acercarse a las multitudes, a pesar de las recomendaciones en contrario.

Benedicto XVI visitará la base rocosa de la Zona Cero en Nueva York, desde la que se elevaban las Torres Gemelas. Será uno de 'los momentos más emocionantes y esperados' de su visita a los Estados Unidos, constata el portavoz Vaticano.

El padre Federico Lombardi, director de la Oficina de Información de la Santa Sede, reveló que televisiones de otros continentes han mostrado su interés por unirse a ese momento de recuerdo de las víctimas de los atentados del 11 de septiembre.

'No pronunciará ningún discurso. Es un evento de oración, recogimiento y de respeto por el drama, la tragedia que sucedió en este lugar. El Papa no multiplica palabras, va y reza', aclaró.

Además, el Papa no participará en la cena de gala que el presidente de Estados Unidos George W. Bush, ofrecerá en su honor el 16 de abril en la Casa Blanca, dijo Lombardi.

A la cena han sido invitados todos los miembros de la delegación del Vaticano, los cardenales estadounidenses y algunas autoridades del país, pero la oficina de prensa recordó que 'no es costumbre de los Papas acudir a este tipo de actos'.

Lombardi confirmó que algunos purpurados que viajan en la delegación vaticana participarán en la cena.