Molestos porque sus hijos no aprobaron el examen de admisión de la Escuela Normal de Santa Bárbara, más de cien padres de familia se tomaron esa institución, exigiendo una segunda oportunidad para sus vástagos.
El inusual movimiento empezó la madrugada de ayer. Los padres llegaron a apostarse en la entrada principal de la escuela, donde colocaron el pabellón nacional y a gritos pedían que no se les niegue a sus hijos la oportunidad de estudiar magisterio.
El malestar de los padres de familia se debe a que los resultados del examen de admisión no fueron entregados a los alumnos, sino que únicamente se colocó una lista de los 360 que aprobaron la prueba. El año pasado, más de 800 alumnos se presentaron a la institución con la esperanza de ser admitidos en la escuela normal. María Madrid dijo que como padres tienen el derecho de exigir la educación para sus hijos y que llegarán hasta las últimas consecuencias.
El director de la escuela normal declaró que no pueden incrementar la matrícula porque no cuentan con presupuesto ni aulas para más alumnos, pero se comprometió a hacer las gestiones ante la Secretaría de Educación con el fin de ampliar los cupos para los jóvenes que desean estudiar magisterio.
El compromiso del maestro hizo reflexionar a los padres de familia, que decidieron entregar la institución por la tarde. La directora departamental de Educación, Selma Silva, dijo que es muy poco probable que se amplíe el cupo para estudiantes de magisterio porque eso significaría crear nuevas plazas docentes y las autoridades de la Secretaría de Educación han aclarado que no se abrirán nuevas plazas por falta de presupuesto. “Lo mejor será que estos jóvenes se decidan por otras carreras”, expresó Silva.