Los rotarios del club Usula de San Pedro Sula y de Santa Rosa de Copán aunaron esfuerzos a beneficio del Hospital de Occidente.
Las autoridades del nosocomio recibieron la semana pasada un importante donativo consistente en 36 camillas para dotar las salas de atención y otras cuatro para el área de movilización y equipo médico, las cuales vienen a satisfacer una de las necesidades vitales del centro.
Este donativo asciende a más de dos millones y medio de lempiras y fue posible gracias a las gestiones internacional hechas por los rotarios.
Necesidades
Antonio Medina, directivo del club rotario Usula, manifestó: “Estaremos haciendo nuevas gestiones para continuar con el apoyo a la salud en esta zona occidental. En coordinación con los rotarios de Santa Rosa de Copán hemos determinado las necesidades vitales y desde ya hacemos gestiones para que en el transcurso del año se puedan concretizar y también ayudas
específicas en equipo para la sala de neonatología”, afirmó.
El club rotario ha venido trabajando de la mano con el comité de apoyo del Hospital de Occidente y ahora proporcionan una ayuda vital; sin embargo, continúan buscando instituciones, organismos y personas para solucionar las necesidades en la atención a los pacientes que provienen de los departamentos de Copán, Ocotepeque, Lempira y Santa Bárbara.
Las autoridades hospitalarias informaron que el valioso equipo donado por el club rotario servirá en las diversas salas del hospital, donde antes la falta de camillas obligaba a los pacientes a compartirlas, pero ahora es posible proporcionar condiciones adecuadas a quienes a diario llegan en busca de los servicios de salud.
Historia
El Hospital de Occidente se fundó como parte de un proyecto de un grupo de señoras en 1902, que se convierte posteriormente en el “Asilo de Indigentes” y funcionó primero en una casa ubicada en lo que hoy es parte de la Sociedad Copaneca de Obreros.
El asilo de indigentes se convirtió en la base del Hospital de Occidente, cuya junta directiva se organiza en el año 1905. En 1912 se organizó una junta presidida por el doctor Jerónimo J.
Reina, quien cedió los terrenos propiedad municipal que hoy ocupa. En 1929 se hicieron cargo del servicio interior las Hermanas Salesianas.