01/01/2026
12:00 AM

Resistencia cambiará de nombre mañana

La similitud de estos nombres les ha causado confusión a los simpatizantes de Manuel Zelaya, algunos de los cuales le han dado la firma al Faper.

El Tribunal Supremo Electoral, TSE, recibió ayer por separado a dirigentes del Frente Amplio de Resistencia Popular, Farp, y del Frente Amplio Político Electoral en Resistencia, Faper, que desde el jueves entraron en controversia disputándose la patente del nombre.


Niega ser un traidor


El Faper, que dirige Andrés Pavón, llegó a comunicar al TSE que tiene legítimo derecho de conservar su nombre de “frente amplio” porque fue él quien lo registró primero.


El dirigente negó ser un traidor del Farp, como ha sido acusado en el seno de la resistencia popular.


Dijo que tiene suficiente “popularidad” para ganar adeptos y desestabilizar electoralmente a los partidos tradicionales.



Pavón aseguró que no es un político, aunque reconoció que está formando un partido político que, según se creyó en cierto momento, era un apéndice del nuevo partido del expresidente Manuel Zelaya.



Andrés Pavón no descartó una alianza con cualquier partido de los que participarán en las próximas elecciones generales. “Es posible, una vez que se definan las líneas claras, que haya un tipo de alianzas”, dijo.


A cambiar nombre


Para evitar problemas jurídicos y aumentar la controversia con Pavón, el dirigente Rasel Tomé, miembro de la comisión política del Farp, presentó ayer un escrito en el TSE donde oficializa que dejan de llamarse Frente Amplio de Resistencia Popular.


Anunció que mañana domingo, en Siguatepeque, se reunirán los dos mil delegados de la Resistencia para debatir un único asunto: el nuevo nombre de la organización.



El encuentro comenzará a las nueve de la mañana.


Tomé lamentó el obstáculo impuesto por Pavón porque el Farp ya había recopilado cien mil firmas.


Una opción de nombre puede ser Partido Liberal Socialista, pero, desde ayer, varios dirigentes de la izquierda radical advirtieron que no quieren ser llamados “liberales”.


Ahora, el Farp de Manuel Zelaya se enfrenta a un problema: qué hacer con unas 65,000 firmas que recolectó para su inscripción con el membrete de Farp y con formularios que mandó a hacer el TSE.