Tegucigalpa, Honduras.

Franklin Rivera, originario de Tela, Atlántida, quien estuvo en huelga de hambre cinco días junto a otros indignados, abandonó la protesta por complicaciones a su salud.

La madrugada de ayer, el joven comenzó a presentar malestares como mareos, dolor de cabeza y vómito.

A medios de comunicación, Rivera dijo que los malestares comenzaron después de que sintió olor a gas lacrimógeno. Él fue trasladado por paramédicos de la Cruz Roja Hondureña hasta la sala de emergencia del Hospital Escuela.

Los médicos que atendieron al joven indicaron que presentaba un cuadro de deshidratación, por lo que se le recomendó abandonar la huelga de hambre para proteger su vida.

Se informó que Rivera continuaba hospitalizado la tarde de ayer, pero que al abandonar el hospital regresaría a la zona adonde se instaló la huelga de hambre a inmediaciones de Casa Presidencial.

Condenan vandalismo

El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh) cuestionó los actos vandálicos protagonizados el viernes pasado contra la sede de ese organismo y de canal 10, por algunas personas que participaron en la marcha de las antorchas.

“El Conadeh repudia todo tipo de violencia, cualquiera sea su procedencia, porque la misma es contraria a la democracia y genera más violencia, por esa razón, una vez más, instamos al diálogo integral con enfoque de derechos humanos”, dice un comunicado.