Un grupo de jóvenes voluntarios y médicos de Estados Unidos realiza una obra admirable en el sector de El Ocotillo.
Se trata de la construcción de un nuevo centro de salud que se levanta gracias a las donaciones internacionales y al buen corazón de quienes trabajan con sus propias manos.
La actividad es apoyada por la Municipalidad de San Pedro Sula a través de la Unidad de Desarrollo Social, Udis.
Los jóvenes voluntarios norteamericanos aprovechan todos los años sus vacaciones estudiantiles para trabajar en este tipo de obras sociales.
Andrew Pawuk, director del programa International Samaritan, dijo que el grupo de voluntarios apoya la construcción del centro de salud que lleva por nombre Richard Flask y que pretenden tenerlo listo el primero de septiembre de este año.
“Todas las personas que participan en esta brigada lo están haciendo con sus propios recursos. El objetivo es ayudar a la gente, en este caso los residentes de El Ocotillo, especialmente a los niños y padres de familia de escasos recursos económicos”, expresó Pawuk.
Los jóvenes no sólo hacen sus propios gastos; también trabajan en la construcción con palas y carretas.
Les llevan salud
Al mismo tiempo que construyen la obra, los norteamericanos llevaron salud a los pobladores de la zona con las brigadas médicas.
La semana anterior atendieron a unas 700 personas, especialmente a los niños que asisten a la escuela República de México y a la guardería San Ignacio de Loyola.
La brigada está compuesta por dos médicos y una enfermera, que brindan asistencia y medicamentos completamente gratis.
Las filas en busca de medicinas eran enormes, pues todos los pobladores querían ser atendidos por estos galenos norteamericanos que tienen como característica la sencillez y la nobleza con que, sin recibir nada a cambio, ejercen su profesión.