Tegucigalpa. La alta comisionada de las Naciones Unidas (ONU) para los Derechos Humanos, Navi Pillay, destacó ayer los avances de Honduras en el respeto de los derechos humanos.

Pillay incluso se atrevió a decir que “es un ejemplo a seguir” el hecho de cómo Honduras ha mejorado su situación, comparada con los últimos años, especialmente desde la crisis política de 2009.

La alta comisionada se expresó en esos términos luego de una reunión con la canciller hondureña Mireya Agüero en Ginebra, Suiza. La canciller le entregó una carta a Pillay en la cual el presidente Juan Orlando Hernández solicita la apertura de una sede permanente en el país. Pillay se comprometió a continuar con el apoyo al país y a buscar los fondos con terceros países para abrir la oficina que solicita el presidente Hernández. Pillay manifestó su anuencia a prestar asistencia técnica, informando sobre casos de buenas prácticas en otros países.