25/07/2026
05:00 PM

Oficialismo arremete contra ex obispo

Los principales referentes del Partido Colorado, en el poder desde hace casi 60 años en Paraguay, cuestionaron ayer duramente al obispo católico Fernando Lugo, quien ha dimitido de su cargo para promover su candidatura presidencial para los comicios generales de 2008.

Los principales referentes del Partido Colorado, en el poder desde hace casi 60 años en Paraguay, cuestionaron ayer duramente al obispo católico Fernando Lugo, quien ha dimitido de su cargo para promover su candidatura presidencial para los comicios generales de 2008.

La crítica más furibunda provino del vicepresidente del Gobierno, Luis Castiglioni, quien calificó al antiguo obispo de “farsante” y “violador” de las leyes canónicas y de la Constitución, y le acusó de haber gestado un proyecto político un año antes de que se alejara formalmente de la Iglesia.

Renuncia

Lugo, obispo emérito de la diócesis de San Pedro, la región más pobre de Paraguay, renunció al sacerdocio el 21 de diciembre y el día de Navidad, tal como había adelantado meses atrás, anunció que se había puesto “al servicio del pueblo paraguayo a través de la política”.

En contra

“Ha estado pisoteando la Constitución nacional desde hace más de un año”, enfatizó Castiglioni, quien argumentó que la multitudinaria manifestación que Lugo encabezó en marzo pasado contra el presidente Nicanor Duarte fue sólo para potenciar su figura.

Gobierno

El ex obispo, principal exponente de la corriente progresista de la Iglesia Católica, “fue un fracaso salvando vidas en el más allá”, expresó por su parte Duarte, quien sostuvo que el devenido político “tenía un plan muy bien tramado” en esa protesta.

Lugo encabezó en marzo pasado una manifestación de Resistencia Ciudadana, una plataforma integrada por los principales partidos de oposición.

A esa organización le sucedió en agosto pasado otro frente opositor, Concertación Nacional.

El 17 de diciembre emergió un movimiento de izquierda, Tekojoja, y el hermano de Lugo, Pompeyo, presentó ayer otro grupo socialista, Paraguay Posible.

El dimitido clérigo, de 55 años, está considerado como el único que puede aglutinar a la oposición al omnipresente Partido Colorado, en el poder desde 1947, algo que, por otro lado, puede “dinamizar” la política local, según el gobernante.

“No creo que Lugo plantee un socialismo marxista ni mucho menos, pero en Paraguay hace falta una opción realmente socialista, hace falta una izquierda estructurada porque somos un país políticamente muy conservador”, manifestó Duarte a un canal de televisión.

Además de los dirigentes oficialistas, sectores empresariales también han comenzado a cuestionar la participación del religioso en política, aunque algunos representantes del sector dijeron que ya lo hizo mucho antes, alentando presuntamente invasiones de los “sin tierra”.

“No estamos contentos de que pueda llegar a la presidencia una persona que alienta invasiones de tierra, y que durante más de diez años supo esconder su verdadera ideología”, dijo Alberto Soljancic, presidente de turno de la Feprinco, el gremio empresarial más fuerte del país.

La situación de Lugo ha quedado un tanto confusa. Para sus seguidores ha dejado de ser obispo y está legalmente habilitado ante la Constitución, que prohíbe la candidatura presidencial a los sacerdotes, mientras que el presidente de la Conferencia Episcopal Paraguaya, Ignacio Gogorza, asegura que mantendrá el estado clerical de por vida.

Lugo también está expuesto a un sanción, según la advertencia que le hizo llegar la semana pasada, cuando aún no había dimitido, el prefecto de la Congregación de Obispos, Giovanni Battista Re, quien por medio de una Admonición Canónica le exhortó a deponer su actitud al considerar que la política “no es congruente con la misión sacerdotal y episcopal”.