Amapala.

La muerte de moluscos en el Golfo de Fonseca tiene alarmados a los pobladores de la zona que obtienen sus ingresos gracias a la recolección de curiles, almejas, cascos de burro y ostras.

La preocupación ya no solo es de los recolectores de moluscos, pues a raíz de la masiva muerte de estas especies, también los cangrejos y la jaiba azul están desapareciendo.

Ana Mendieta ha dedicado 30 de sus 43 años de vida a recoger curiles y cascos de burro, que luego vende a los restaurantes y en el mercado de Amapala, Valle; en los últimos tres meses no ha logrado recolectar más de tres libras al día. “Llevo tres meses sin ganar dinero, tengo una lancha y antes me iba a los puntos de recolección desde las 5:00 am hasta la 1:00 pm y sacaba 20 panas de moluscos y ganaba 1,000 lempiras, ahora solo saco unas tres panas”.

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Mendieta es parte de un grupo de 136 mujeres organizadas que se dedican a la extracción de bivalvos (como también se les conoce a esas especies) en Amapala; en toda la zona del Golfo son más de 1,500 familias hondureñas que se dedican a la extracción y comercialización de conchas.

Problema. Ana Mendieta muestra los puntos donde aparecieron muertos los moluscos. Fotos: Andro Rodríguez

Los hermanos de Mendieta se dedican a la captura de cangrejos, en el último mes han reportado que estos crustáceos están desapareciendo, creen que está vinculado con la muerte de los curiles y cascos de burro. “Hay algo que está pasando, se habla de muchas cosas que están ocurriendo, pero todo es incierto; necesitamos que nos digan qué es lo que está afectando a las especies para que tomen acciones; nosotros necesitamos el trabajo, pues de eso dependen nuestras familias”, dijo Mendieta. Agregó que el Gobierno debe dar algunas alternativas para ayudarlos.

Contaminación.

El Comité para la Defensa y Desarrollo de la Flora y Fauna del Golfo de Fonseca (Coddeffagolf) indicó que la muerte masiva de las conchas puede ser multifactorial.

Dina Morel, directora ejecutiva del comité, dijo que el cambio climático y la contaminación en los ríos que desembocan en el Golfo pueden contribuir a la muerte de los moluscos.

“Es evidente que hay un factor de contaminación en las aguas del Golfo, eso particularmente nos preocupa porque está afectando la cadena trófica. Tenemos reportes que hay ausencia de jaiba azul y cangrejo, eso significa que en el orden están desapareciendo de la cadena trófica, posiblemente están buscando sitios menos contaminados. Los pescadores reportan que les cuesta capturarlos”, explicó la directora. Lo que más preocupa, indicó Morel, es la seguridad alimentaria de esas familias afectadas en 28 comunidades en Marcovia, San Lorenzo y Amapala. De lo que extraen los curileros, arriba del 90% esta muerto, además la concha de curil esta débil y se quiebra con facilidad, detallaron los pescadores. “Es la primera vez que pasa esto en el Golfo de Fonseca, necesitamos hacer varios estudios para conocer las causas, pero es un tema que los tres países que están siendo afectados necesitan tomar acciones”, dijo.

Análisis.

Las autoridades no saben si es una enfermedad que causa la muerte de los moluscos o son factores externos. Hace unas semanas un experto mexicano recolectó muestras en seis puntos de extracción que son analizadas en un laboratorio de México. Los resultados para conocer qué es lo que está causando la muerte de los bivalvos estarán listos a más tardar en dos semanas, indicó el jefe de epidemiología del Servicio Nacional de Sanidad e Inocuidad Agroalimentaria (Senasa).

Los pescadores piden a las autoridades que al tener los resultados tomen acciones para recuperar las especies, y que se creen alternativas para las familias afectadas, pues de eso dependen miles de personas.