Rostros de frustración y molestia se observan entre los pacientes del área de consulta externa del hospital Mario Rivas y de las salas. El paro de las enfermeras les niega la oportunidad de recibir la atención que necesitan y por la que no pueden pagar.
Desde las 6:30 am, cuando los enfermos comienzan a llegar puntuales a su cita, se hallan con la sorpresa de que los consultorios están abandonados. Las damas de blanco, las primeras en darle la cara al enfermo, siguen en paro de labores en ese y todos los hospitales del país.
María Vásquez esperó ayer toda la mañana que atendieran a su esposo en el cubículo de urología, pero ahí le dijeron que no había quien le diera la cita, por lo que tendrá que regresar en otra ocasión.
“A mi esposo le detectaron cáncer. Nos mandaron a sacar la cita para que lo atiendan rápido, pero no hay enfermeras para hacerlo. Es triste ser pobre. Si tuviera dinero, lo llevara a una clínica privada, pero no es así. Solo me queda ponerlo en manos de Dios”, dijo, preocupada, Velásquez.
Agregó que tuvieron que pedir dinero prestado para llegar al hospital porque vienen desde Santa Bárbara y no tenían con qué transportarse.
“Aguantamos hambre toda la mañana para que nos digan que regresemos otro día. No es posible”.
Carlos Caballero, subdirector del hospital sampedrano, manifestó que debido al paro se han aplazado 60 cirugías electivas.
“Se necesitan enfermeras para que cuiden a los pacientes operados. Como no hay quien dé los cuidados, no se pueden hacer las intervenciones”, expresó.
Agregó que diariamente están dejando de atender de 600 a 800 pacientes en la consulta externa; esperan que las auxiliares se pongan la mano en la conciencia y entiendan que los únicos dañados son los pacientes. Las auxiliares están atendiendo únicamente las emergencias de ortopedia, cirugía, pediatría, medicina y labor y parto.
Ayer llegaron 17 militares a colaborar con el centro y tratar de ayudar en las necesidades por la falta de personal. Tres de ellos son enfermeros y fueron ubicados en la sala de pediatría y ortopedia. Los otros harán labores de auxiliares hospitalarios. Se espera que 10 más se sumen hoy.
Ana Mebis Velásquez, directora de la filial de la Aneeah (Asociación Nacional de Enfermeras y Enfermeros Auxiliares de Honduras), desmintió la versión de que por ellas aumentó la mora quirúrgica; dijo que el problema en la sala de operaciones es permanente.
“Nos duele estar en paro. Estudiamos esta profesión porque tenemos el don de servir, pero es demasiado lo que pasa. Una sola enfermera cubre hasta cinco cubículos. Esto no es posible.El personal ya está cansado y es necesario que contraten más auxiliares. Mientras no tengamos respuestas favorables no volveremos a las salas”.
Viene “bombazo” en Salud
La Secretaría de Salud ordenó la suspensión de cirugías selectivas en el Hospital Escuela, el Materno Infantil y otros centros de atención del país debido a la huelga de enfermeras auxiliares.
“No podemos operar sin personal, no se puede”, dijo Javier Pastor, viceministro de Salud.
El Hospital Escuela, el mayor centro asistencial del país, es el más afectado con la cancelación de intervenciones quirúrgicas porque a diario se hacen unas 60.
El paro de labores suma nueve días porque el Gobierno y la Aneeah mantienen suspendido el diálogo para resolver el conflicto, en detrimento de los pacientes.
Las enfermeras auxiliares abandonaron los tres turnos de trabajo, A, B y C, en 49 de las 60 áreas no críticas del Escuela.
Igual medida de presión se ha adoptado en los 28 hospitales y centros de salud del país. Las asistentes exigen que les reconozcan el pago de colaterales porque desde hace 10 años no reciben ese beneficio; si lo hace efectivo el Gobierno, tendría que pagar 420 millones de lempiras.
La Secretaría de Finanzas asegura que solo dispone de 20 millones para reconocer esos pagos adicionales, pero las enfermeras exigen que el Estado busque donde sea el dinero porque de lo contrario no cederán en sus medidas de presión.
El presidente Porfirio Lobo le ordenó a Arturo Bendaña, ministro de Salud, que revise las contrataciones en esa Secretaría. “No es posible contratar personal de administración y no personal que atenderá a la gente. Péguele una revisión porque tenemos un terrible problema en Salud; revísemelo bien”, pidió Lobo.
Horas más tarde, en el evento con los jóvenes de Vanguardia, Lobo Sosa, sin entrar en detalles, dijo: “En Salud viene un bombazo. Ahí me van a tirar por todos lados, pero es necesario”.
“Conmigo no van a arreglar”
Tegucigalpa. El presidente Porfirio Lobo Sosa sentenció ayer, en Consejo de Ministros, que, con él, las enfermeras “no van a arreglar nada” porque no se reunirá con ellas mientras se mantengan en un paro de labores que solo daña a los pacientes.
“Aquí el tema es que ellas (enfermeras) han dicho que la situación no se arreglará mientras no hablen conmigo; conmigo no van a arreglar nada.
Técnicamente no puedo resolver el problema que debe resolverse entre ellos”, aseguró. Minutos antes, Arturo Bendaña, ministro de Salud, había explicado que las auxiliares no asistieron al diálogo con el ministro de Trabajo, por lo que se emitió un comunicado en el que se advierte que se tomarán medidas legales por abandono de labores.
Lobo dijo: “Procedan, hagan lo que tengan que hacer para poner orden en el sistema de acuerdo con la ley, pero definitivamente no voy a sentarme a dialogar con nadie que esté presionando”.
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