Los hondureños hemos sido partícipes de un pasado glorioso y de las peripecias de la evolución que ha vivido el puerto más importante que cobija Honduras, Puerto Cortés.
Limita al norte con el Golfo de Honduras, que forma el mar Caribe o de las Antillas, al sur con el municipio de Choloma, al este con el mar Caribe o de las Antillas y el municipio de Tela y al oeste con el municipio de Omoa.
Tiene una extensión territorial aproximadamente de 512 kilómetros.
El contexto histórico de Puerto Cortés describe la forma como fue descubierto y se dice que, después del descubrimiento de América, se despertó en España el deseo de conquista, varios intrépidos españoles atravesaron el océano, unos para encontrar la comunicación del Atlántico con el Pacífico y otros para realizar la conquista del entonces llamado 'Nuevo Mundo'.
Uno de estos capitanes fue Gil Dávila, religioso e historiador español, quien autorizado por el rey de España, salió de Santo Domingo el 10 de marzo de 1524 hacia las costas hibuerenses, con cuatro buques, llevando 300 hombres y 50 caballos, llegando a una población indígena llamada Chivana, en aquel entonces se le dio el nombre de Puerto Caballos.
En el año 1525, vino Hernán Cortés a Honduras, llegando a Puerto Caballos el 8 de septiembre.
En 1539 y a su regreso a España, arribó a Puerto Caballos el conquistador Don Pedro de Alvarado, quien venía de España.
Alvarado llegó al puerto acompañado de su segunda esposa, doña Beatriz de la Cueva, con 20 doncellas y 200 personas más.
Alvarado abrió un camino desde Puerto Cortés hasta el valle donde fundó la villa de San Pedro de Puerto Caballos. Habiendo hecho en éste el repartimiento de los indios y las tierras.
Puerto Caballos conservó su nombre y su situación hasta el año de 1869, en cuyo año y por decreto de 5 de marzo, el presidente de la República, general don José María Medina, cuando se principiaron los trabajos del ferrocarril interoceánico, acordó fundar el actual Puerto Cortés, en memoria del ilustre capitán Hernán Cortés.
En el tiempo que se hizo la fundación en la zona sur de la actual península, el territorio estaba impregnado por muchos pantanos, razón por la que probablemente los españoles nunca ocuparon la zona.
Durante muchos años el cultivo del banano constituyó el patrimonio del antiguo municipio de Puerto Cortes, en 1942, hasta que varias enfermedades conocidas como Panamá o Mata Muerta y Sigatoca, fueron las que arruinaron el cultivo entre los agricultores nacionales que tienden a desaparecer.
De allí fue que tomaron la decisión de convertir esas zonas agrícolas en sitios para desarrollar las plantaciones de arroz, piñas y tubérculos alimenticios, como la palma africana.
Fue hasta 1933 que Puerto Cortés no gozó de un sistema vial completo.
'Quiero que conozcan las bondades que el puerto tiene': 'Milo' Vásquez
Caminaba por las calles de Puerto Cortés y preguntaba por su historia. Los murmullos de sus habitantes me invitaron a conocer a un célebre personaje que conserva la historia del puerto en fotografía desde los años cincuenta.
Él es don Jorge Emilio Vásquez, más conocido por un seudónimo de 'Milo' Vásquez.
Originario de La Lima, llega a Puerto Cortés, a la edad de 7 años por decisión de sus padres.
Queríamos saber la razón por la que colecciona tantas fotos y nos dijo:
'Una de las intenciones porque recupero y tomo algunas fotografías de la evolución de Puerto Cortés, es porque muchos jóvenes no saben su historia, no saben el crecimiento que ha tenido por años'.
Memorables recuerdos
Con una mirada que se perdía por el pasar de los años de la evolución, don Milo contó que en 1957, año en que se trasladó hacia este puerto se caminaba por puentes; pero para ese entonces ya se habían construido calles en el centro.
Huésped impecable del barrio Campo Rojo, lugar que habita desde 1957, nos dice que la historia cuenta que en 'Campo Rojo' fue donde nació el equipo de fútbol Platense. 'Cada vez que el equipo practicaba, era como una feria, toda la gente se ponía alrededor del campo a verlo y los domingos cuando jugaba todo el barrio asistía al campo', nos dijo con mucho júbilo don Milo.
¿Por qué colecciona fotografías del puerto?
Me gusta guardar las fotografías para que la gente recuerde aquellos años tan lindos y para que los jóvenes conozcan y valoricen lo que es el puerto.
Puerto Cortés es uno de los puertos más bellos y no lo cambio por nada, he visto el crecimiento.
¿Qué necesita Cortés?
Lo que necesitamos es una concha acústica para que la gente se vaya a recrear los fines de semana con grupos artísticos.
¿Cuáles son los años dorados de Cortés?
Para mí los años sesenta fueron los mejores por el ambiente que se vivía y por la comunicación que tenían los vecinos del los barrios.
¿Qué es lo que anhela?
Espero ansiosamente que podamos recuperar la libertad que teníamos antes, esos momentos que la gente no se medía para salir sin temores.
¿Cuál es el peor momento del puerto?
El puerto está bendecido, la historia nos cuenta que hemos sido embestidos por un ciclón, Dios nos protege, porque somos un pueblo bien unido.
¿Qué tanto es el sentimiento por este lugar?
Simplemente vivo enamorado de Puerto Cortés, es el lugar que me ha visto crecer y yo lo he visto crecer, es un amor mutuo el que nos hemos jurado.