El expresidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, inició este domingo su recorrido hacia la Finca Rocío, en Comayagua, a bordo de la paila de un vehículo tipo pickup de color blanco, luego de aterrizar en un vuelo privado en el Aeropuerto Internacional de Palmerola y reencontrarse con su familia tras su regreso al país.
Tras descender de la aeronave, Hernández saludó a sus familiares en un encuentro privado y posteriormente se acercó a los cientos de simpatizantes que se congregaron en las afueras de la terminal aérea para darle la bienvenida.
Entre aplausos, banderas y muestras de apoyo, el exmandatario respondió con saludos antes de iniciar el traslado por vía terrestre. El desplazamiento hacia la Finca Rocío forma parte del itinerario previsto de su regreso.
En ese lugar, programado para las 9:30 de la mañana, el exjefe de Estado ofrecerá sus primeras declaraciones públicas en suelo hondureño, donde tiene previsto agradecer a Dios y a las personas que, según su entorno, mantuvieron oraciones durante el tiempo que enfrentó su proceso judicial en Estados Unidos.
Más tarde, la agenda contempla el traslado de la comitiva al aeropuerto Toncontín, en Tegucigalpa. A las 2:00 de la tarde, Hernández brindará un segundo mensaje público y, durante el acto, su esposa, Ana García de Hernández, le colocará nuevamente su anillo matrimonial.
Posteriormente, el expresidente se dirigirá a su residencia en la capital, de donde salió hace más de cuatro años tras su captura con fines de extradición.
JOH regresó a Honduras para enfrentar a la justicia
El retorno de Hernández se produce después de haber sido indultado en Estados Unidos de una condena de 45 años de prisión por narcotráfico y comercio ilegal de armas.
El exgobernante, quien dirigió el país entre 2014 y 2022, fue extraditado en abril de 2022 y condenado en 2024 por una corte federal de Nueva York por delitos relacionados con el tráfico de drogas y armas.
Su regreso fue posible luego de que un juez hondureño suspendiera de forma provisional la orden de captura internacional y la notificación roja de Interpol que existían en su contra, tras una solicitud presentada por su defensa para comparecer voluntariamente ante la justicia hondureña.
Ahora, el expresidente deberá enfrentar un proceso penal en Honduras por presunto fraude y lavado de activos relacionado con el supuesto desvío de fondos públicos para financiar su campaña presidencial de 2013, dentro del denominado caso Pandora II.
La audiencia inicial de declaración de imputación fue programada para el próximo 3 de agosto, fecha en la que conocerá formalmente los cargos y su defensa solicitará que pueda enfrentar el proceso bajo medidas sustitutivas a la prisión preventiva.