24/11/2025
06:54 PM

'Iremos a California con nuestra banda”

Marco Antonio Matute es muy reconocido como el director musical que baila durante dirige su banda: un grupo de cien muchachos a los que asegura deberles muchas satisfacciones en el mundo de las bandas.

    Marco Antonio Matute es un nombre que encierra esfuerzo, dedicación, disciplina, sobre todo mucha pasión por los bombos y platillos; pero sin su seudónimo de “El Chele”, la historia del instructor musical de la banda del instituto Rómulo E. Durón no estaría completa.

    Muy reconocido como el director musical que baila durante dirige su banda: un grupo de cien muchachos a los que asegura deberles muchas satisfacciones en el mundo de las bandas. Esa es su pasión, la cual es compartida por su familia y la que está muy cerca de coronar como una de las mejores experiencias de su vida, con la participación en el desfile de Las Rosas el próximo primero de enero de 2011 en Pasadena, California, EUA.

    ¿Hace cuánto está con la banda del instituto Rómulo E. Durón?

    Hace cuatro años, y me siento satisfecho del trabajo realizado, así como de los resultados satisfactorios que me han dado los muchachos en lo personal y a la institución, a la que han puesto en alto.

    ¿Qué siente en cada una de las competencias donde se conoce que su participación se les espera?

    Es bonito, es una sensación indescriptible. Los muchachos sólo hacen lo mismo que en las prácticas, porque desde ahí comienza su entrega total.

    Actualmente la banda tiene cien integrantes, ¿seguirá creciendo?

    Ésa es la idea. Esperamos unos 70 integrantes que ya se están enlistando para empezar su preparación. Hay muchos jóvenes con talento.

    ¿Hay una posible participación de la banda en el desfile de Las Rosas que se hacen Pasadena, California, el primero de enero del 2011?

    Sí. El presidente de la Dirección Nacional de Bandas, Raúl Orellana, nos inscribió y estamos preparándonos. Hasta la fecha hay un 60 por ciento de posibilidades de confirmar la asistencia.

    ¿Qué significa este paso en su carrera?

    Me siento realizado, nosotros vamos y participamos en este desfile y el día siguiente renuncio. Los muchachos me han llenado de satisfacciones aún en los momentos en que nos hemos visto como el patito feo han sacado la casta y eso me llena de orgullo. Con este desfile estaría coronando mi carrera como director musical. No les puedo pedir más.

    ¿Se ha sentido mal alguna vez, criticado o menospreciado?

    Nos íbamos a presentar el año pasado a una competencia en Siguatepeque, uno de los participantes era el León Alvarado, una banda muy reconocida, su instructor fue director de la Banda de los Supremos Poderes, un honor muy grande. Algunas personas menospreciaron nuestra presencia ante ellos y dijeron que como éramos capaces de presentarnos si no le podíamos ganarle ni a una banda de escuela. Este comentario se debió a que más de la mitad de mis muchachos eran nuevos.

    ¿Cuál fue el resultado de este reto?

    Los chicos tocaron como si lo vinieran haciendo hace años y esa vez lloré, la satisfacción fue enorme y el trabajo se nos reconoció; demostraron que cuando se quiere se puede y que lo que hacen les apasiona, lo viven, les corre por las venas.

    ¿Qué siente cada vez que realiza una presentación si es el único instructor que baila?

    Es parte del vibrar con los instrumentos, es algo que sale de adentro, vivo cada una de las interpretaciones y el momento con los chicos, es mi pasión.

    Han estado en la competencia internacional de bandas en Guatemala, ¿qué les ha dejado?

    Satisfacción, enseñanza. Fue ahí donde supimos de qué éramos capaces y hasta dónde podíamos llegar. Muchos instructores reconocieron el trabajo de los muchachos y nos dijeron que estábamos en la categoría de «marchimbang», todo ha sido ganancia.

    ¿Estudia otras bandas antes de las participaciones?

    Cada uno debe estar seguro de lo que es capaz. No estudio a otras bandas, cada quien trabaja con lo que tiene y como puede. Sí nos reunimos con los chavos para saber en qué fallamos, qué podemos mejorar y para darnos sugerencias.

    Son muchas horas de entrenamiento, ¿los integrantes responden a este sacrificio?

    Claro, los jóvenes practican igual que si estuviesen haciendo la misma presentación. La entrega debe ser desde el principio.

    Además, los maestros y padres de familia son pilares fundamentales para lograr todo lo que hasta ahora tenemos alcanzado. Sin su apoyo no estaríamos aquí.

    ¿Tienen el apoyo de la empresa privada?

    Hasta la fecha no, pero esperamos que se unan para culminar este sueño de participar en el tradicional Desfile de Las Rosas en 2011.
    Todo el trabajo ahora está enfocado en la participación de las próximas competencias y del desfile al que asistirán con la ayuda de Dios y el apoyo incondicional de maestros y padre de familia. Esto los consagraría como la primera banda de Honduras en asistir a este evento transmitido a nivel mundial.