“Todas las salas operan sin nada, la sangre es insuficiente, no hay reactivos, no tenemos ni lo básico, estamos a punto de entrar en una verdadera calamidad sanitaria”.

En esos términos se manifestó Denis González, delegado del CMH (Colegio Médico de Honduras) en Copán, quien ayer en conferencia de prensa, no dudó en desvelar la precaria situación que atraviesa el Hospital Regional de Occidente.

El galeno detalló un listado por salas de atención especializada del hospital, en el que se especificaron las principales carencias del centro asistencial.

“Hicimos un informe detallado, fuimos sala por sala a constatar si es una realidad o no, nunca habíamos caído en una crisis tan grande como en la que estamos hoy”, lamentó.

González aseguró que actualmente el hospital no tiene siquiera medicamentos para cuadros básicos, dijo que no hay venoclisis para poner sueros, no hay guantes, no hay yeso para los lesionados, en existencia hay pocos hilos para suturas en cirugías, como medicamentos para sedar a pacientes que se van a operar y no se pueden sacar radiografías, entre otras deficiencias.

En las salas de cirugía, los pacientes comparten camas, “esto lastima los derechos humanos”, indicó el médico especialista.

De cinco quirófanos, únicamente dos están en funcionamiento, incrementando la mora quirúrgica que obliga a los pacientes a esperar entre seis y ocho meses para ser intervenidos.

A pesar de las múltiples carencias, el Hospital Regional de Occidente se encuentra saturado en todas sus salas de atención.

Liliam Romero, jefa de la Sala de Pediatría, aseguró que en esas salas se atienden a más de 60 pacientes, cuando las mismas solo tienen capacidad para atender unos 40.

“La situación es crítica, no hay cunas para los pacientes y al no tener para hacer al menos una radiografía, corremos el riesgo de hacer un mal manejo de un paciente”, explicó Romero.