24/07/2026
02:21 PM

Honduras trabaja en el monitoreo de sismos

Copeco está buscando crear un mapa de riesgos sísmicos en Honduras con el objetivo de prevenir a la población sobre estos fenómenos naturales.

Copeco está buscando crear un mapa de riesgos sísmicos en Honduras con el objetivo de prevenir a la población sobre estos fenómenos naturales.

Las autoridades informaron que contarán con la colaboración de geólogos del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales, Ineter, para la colocación de dos aparatos sísmicos en Roatán, Islas de la Bahía y Tocoa, Colón con el fin de identificar de forma oportuna los temblores.

El jefe de alerta temprana de la Comisión Permanente de Contigencias, Copeco, Juan José Reyes, manifestó que en las últimas horas se incrementado los daños materiales en Honduras. Según Reyes después del sismo de 7,3 del 28 de mayo no se ha generado una replica mayor. 'Los expertos nos indican que podríamos estar a las puertas de un evento mayor por lo que se le pide a la población que aprendamos a vivir con los diferentes sismos y tomar las medidas necesarias'.

Copeco ha registrado más de 50 replicas arriba de la escala cuatro en la escala de richter del sismo 7,3 del 28 de mayo. También hay se han prestando en el territorio hondureño más de 250 micro sismos abajo de la escala 3.5, lo que indica a las autoridades que todavía hay liberación de fuerzas por la fallas de El Caribe y Norteamérica.

Hondureños aterrados por fuertes temblores

¿A caso viviremos con esto siempre?, ésta es la pregunta común entre los hondureños. El sismo de 5.7 grados en la escala de Richter registrado la noche del domingo a las 11.13 pm resucitó el temor que estaba latente después del suscitado la madrugada del 28 de mayo.

No causó el mismo daño, pero el terror entre la población fue considerable y continúa imperando pues ya no se trata solamente de réplicas. Autoridades de Copeco confirmaron que el fenómeno es un nuevo temblor.

“La gente llamaba pero no para reportar daños, sino para preguntar ¿qué era lo que estaba pasando?”, informaron en la estación de bomberos de esta ciudad.

Las autoridades nacionales registraron entre la noche del domingo y ayer al menos cuatro réplicas entre 4.7 y 5.5 grados en la escala de Richter, después del segundo sismo.

El jefe del Departamento de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, Gonzalo Cruz, explicó que el nuevo temblor es producto de movimientos sísmicos asociados al contacto de las placas Norteamericana y el Caribe en diferentes puntos. El epicentro fue en el mar frente a las costas de Honduras a unos 30 kilómetros de La Ceiba y Utila a una profundidad de 10 kilómetros. Tuvo una duración de al menos 7 segundos, según el Centro Nacional de Información de Terremotos del Servicio Geológico de Estados Unidos, USGS.

“Todos estos comportamientos son normales, pero los hondureños no estamos acostumbrados a esta situación. Los contactos de placas son activos y transmiten esfuerzos de unas fallas a otras y por eso las manifestaciones son muy naturales”, explicó.

El titular de la Comisión Permanente de Contingencias, Copeco, Marcos Burgos, dijo que existe la posibilidad de que en Honduras se registren más sismos después de 150 años sin movimientos telúricos de gran magnitud.

Copeco mantiene alerta verde a nivel nacional, que corresponde a un aviso preventivo, monitoreo y seguimiento del evento.

Las autoridades hacen un llamado a la población para que mantenga la tranquilidad pues podrían presentarse en cualquier momento réplicas o nuevos sismos.

La Ceiba

En esta ciudad los habitantes vivieron una noche de terror debido a la proximidad del epicentro. Las autoridades reportaron una casa semidestruida y daños en varias estructuras.

“Tenemos reportes de daños focalizados en las colonias Primero de Mayo, La Rodas, en la aldea El Pino, Satuyé y en el municipio de El Porvenir, donde una casa de habitación quedó semidestruida al caérsele una pared y contar con múltiples fisuras”, dijo Baldemar Alvarado, director regional de Copeco.

También se reportaron profundas fisuras en viviendas y edificios, entre ellos el de la Aduana, ya que ante los continuos movimientos telúricos los cimientos han ido cediendo provocando que las paredes se debiliten.

En la playa del municipio de El Porvenir hay algunas grietas. Los pobladores que viven en la orilla del mar permanecen angustiados.

En esta comunidad, la casa de Reina Martínez quedó con daños serios en la estructura ya que una de las paredes de su cocina se cayó y las otras tienen fisuras. “Estoy, gracias a Dios, bien con mis cuatro hijos, ya que logramos salir de la casa por una ventana para después sacar algunas de mis cosas al patio, sé que no voy a poder vivir allí ya que las grietas son grandes y las paredes están por caerse”, dijo la mujer, que espera ayuda de las autoridades.