Las patrullas conjuntas se desplazarán por zonas de altos niveles de violencia y delincuencia de Tegucigalpa, San Pedro Sula (norte), La Ceiba (Caribe) y otras ciudades hondureñas, informó a periodistas el ministro de Seguridad de Honduras, Óscar Álvarez.
Poco más de un millar de efectivos de las Fuerzas Armadas, de unos 10.000 que éstas tienen, participarán en las patrullas conjuntas, unos 250 de ellos en Tegucigalpa, indicó.
Álvarez y el ministro hondureño de Defensa, Marlon Pascua, presidieron el acto que marcó el inicio de las operaciones conjuntas en el parque central de la capital hondureña, junto a jefes policiales y militares.
Ambos ministros subrayaron que el propósito de las patrullas conjuntas es 'reducir los niveles de delincuencia', que han aumentado en los últimos meses.
Pascua dijo que si es necesario se incrementará la cantidad de efectivos militares que actuarán junto a la Policía y aseguró que las Fuerzas Armadas no descuidarán sus otras actividades.
El presidente hondureño, Porfirio Lobo, ordenó el pasado lunes la incorporación de los militares a las acciones contra la delincuencia al recrudecerse los asesinatos y otros hechos violentos.
La salida de los militares a patrullar con los policías es una medida que los Gobiernos hondureños adoptan desde hace décadas en sus intentos por combatir la ola delictiva.
El estatal Comisionado de los Derechos Humanos de Honduras, Ramón Custudio, indicó en un informe a finales de 2010 que 36.036 personas murieron de forma violenta en el país durante los últimos diez años, lo que representa un promedio mensual de 286 víctimas.
Según el informe, en el año 2000 se registraba un promedio de 8,7 homicidios por día, cifra que se redujo entre 2003 y 2006, pero casise duplicó en el primer semestre de 2010, al alcanzar un promedio de 16,27 muertos por día.
Lobo y los organismos de seguridad y judiciales también acordaron el lunes pedir al Congreso Nacional la aprobación de algunas reformas legales para agilizar la investigación criminal, endurecer las sanciones contra los delincuentes y mejorar el presupuesto de la Policía, entre otras medidas.