19/05/2024
12:00 AM

“Honduras necesita educación, valores y menos fanatismo”

La sociedad se ha deteriorado tanto que ve con normalidad a políticos que se agreden físicamente y usan lenguaje soez.

San Pedro Sula

La sociedad hondureña, golpeada, como todas, por una interminable ola de desinformación en la era digital que causa mayor confusión, necesita más educación, recuperar los valores morales y sacudirse del fanatismo religioso y político que la está llevando a la destrucción. Christian Campbell, gran maestro de la Gran Logia Masónica de Honduras (presidente de la masonería hondureña), dice que “Honduras urge de nuevos líderes alejados de las adicciones, la corrupción y con valores morales para lograr un mejor futuro”.

En medio de esta crisis social, la masonería hondureña, de acuerdo con Campbell, aspira a formar ciudadanos con características positivas a través de la organización hermana DeMolay International, que transforma a jóvenes de 13 a 21 años de edad en “líderes para el futuro”.

¿Qué es la masonería? ¿Qué es una logia?

La masonería es una escuela donde aprendemos a cultivar nuestras virtudes, la filantrópica, amor a la humanidad. En la masonería, cada uno de sus miembros busca un crecimiento personal para ser un mejor ser humano. Desarrollamos los valores morales que nos inculcaron en nuestros hogares, adquirimos conocimiento, ayudamos a la humanidad de una manera anónima, sin hacer publicidad, porque lo que hace la mano derecha no debe saberlo la mano izquierda. La logia en sí es un taller y su nombre se deriva de la palabra griega logos, que significa conocimiento. En la logia adquirimos conocimiento para implementarlo en nuestra vida cotidiana, en nuestros hogares, en nuestro trabajo y la sociedad.

¿Cuántos masones hay en Honduras?, ¿por qué la masonería siendo antigua en el país es desconocida?

En Honduras tenemos once logias y aproximadamente 300 masones. Tuvimos un proceso de crecimiento con el cual alcanzamos los 500 masones, pero luego hubo un decrecimiento y posteriormente un estancamiento. No hemos tenido un crecimiento por el estigma: hay personas que dicen que nosotros somos una secta, que somos una religión, que somos diabólicos. Por muchos años, la Iglesia Católica atacó a la masonería, ahora es la Iglesia Evangélica. Esto es absurdo porque dentro de la masonería aceptamos católicos, evangélicos y otras religiones. Aquí, el primer requisito que debe cumplir una persona para ser parte de la masonería es creer en Dios, ser un hombre libre y de buenas costumbres. Cuando algunos católicos y evangélicos que tienen ese concepto se convierten en masones reconocen que estaban equivocados porque lo primero que escuchan es que el libro de la ley es la Biblia, y la cual mantenemos en el centro de la logia. En Honduras han formado parte de la masonería los presidentes Miguel Paz Barahona, Vicente Tosta, Juan Manuel Gálvez, Julio Lozano Díaz, Juan Nepomuceno Lindo, los paladines Francisco Morazán, José Trinidad Cabañas, José Cecilio del Valle. En Sudamérica, Antonio José de Sucre, Simón Bolívar, Francisco de Miranda. En Estados Unidos, Benjamin Franklin, Franklin Delano Roosevelt, George Washington, Thomas Jefferson; 17 masones han sido presidentes de Estados Unidos.

¿Qué conductas típicas de la sociedad no son permitidas dentro de la masonería?

Aquí es prohibido hablar mal de las religiones. Para mantenernos en armonía es prohibido hablar de religión y política. No permitimos el racismo ni los vicios y el fanatismo por ser funestos, no permitimos personas dedicadas a actividades ilícitas. Nosotros no somos elitistas, estamos abiertos al mundo, pero no todos pueden entrar. Pueden entrar las personas rectas que estén dispuestas a cambiar para ser mejores esposos, padres de familia y ciudadanos.

Perfil

Christian Campbell, de 50 años. Ciudad: Puerto Cortés. Profesión: Médico epidemiólogo. Cargo: Gran maestro de la Gran Logia Masónica de Honduras.

Masón con grado 33, el más alto de esta organización internacional humanista. Es presidente de la junta directiva de la masonería en Honduras.

En Honduras se ha deteriorado moralmente la sociedad tanto que considera normal que diputados se agredan física y verbalmente al momento de presentar proyectos de ley en el Congreso y tolera alcaldes que utilizan el lenguaje más vulgar y soez que puede existir en el idioma, ¿cómo es el modelo de discusión de los masones dentro de la logia?

Cuando presentamos trabajos ante los hermanos, normalmente siempre hay armonía, paz y respeto. Hablamos de puntos que no afectan a las personas, y si llegase a afectar a alguien y si alguien no está de acuerdo, el hermano que tiene otra opinión está en la libertad de redactar un trabajo en el cual explica las razones, considerando que todos debemos apoyarnos y aprender de cada uno. Nosotros no convertimos nuestras discusiones en combates y jamás usamos lenguaje vulgar. Esto deberían copiar los políticos para educar y darle paz y tranquilidad a los ciudadanos.

¿Cuáles son los factores que están destruyendo a la sociedad hondureña?

Hay varios factores. Hace 40 o 50 años, a nosotros nos inculcaron valores morales que han desaparecido. Las nuevas generaciones están creciendo con otros conceptos. El fanatismo religioso y político se ha acentuado y eso debilita a la sociedad. Hay personas que dicen: si no sos de mi religión vas al infierno. Eso crea división. Dentro de la política no hay debates serios, hay enfrentamientos con palabras vulgares porque han perdido los valores.

¿Tienen alguna meta de crecimiento?

Esperamos que ingresen buenos hombres, con buenos principios, que sean modelos ante la sociedad. Nosotros inculcaremos valores en los jóvenes por medio de DeMoley, una organización internacional que la estamos estableciendo este año. Tenemos un par de años en esto y hemos tenido ayuda externa de diferentes países que nos apoyan económicamente. Con DeMoley, los niños y jóvenes recibirán formación en liderazgo, educación financiera, atletismo, oratoria. Los niños que participen en estas clases no están obligados a ser masones, no es para masones. Normalmente, nosotros los masones ponemos a nuestros hijos en esa organización, pero está abierta a todo el mundo. El objetivo es crear ciudadanos ejemplares para una mejor sociedad. Como masones pasamos por un entrenamiento riguroso, también debemos presentar constancias de antecedentes penales y policiales.