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Hambre y cansancio agobia a los pro Zelaya

  • Actualizado: 26 julio 2009 /

El hambre, el cansancio y la incertidumbre campea entre los seguidores de Manuel Zelaya, que permanecen en precarias condiciones en albergues improvisados.

El hambre, el cansancio y la incertidumbre campea entre los seguidores del depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, que permanecen en precarias condiciones en albergues improvisados de la ciudad nicarag?ense de Ocotal.

Son hombres y mujeres que llegaron a la frontera de Las Manos sin m? pertenencias que la ropa que llevan puesta y con los pies apenas cubiertos por sandalias pl?ticas o zapatos destrozados.

Tanto en un albergue llamado el Para?o como en otro denominado Los Quinchos, ambos en Ocotal, cerca de un centenar de personas no hab?n recibido ning?n alimento al menos hasta las diez de la ma?na. Tampoco cuentan con medios para el aseo personal ni cambiarse de ropa.

'No tenemos un lugar exacto donde dormir (...) hemos estado ac?sin nada, ni siquiera un cart? para acostarnos', dijo Pablo P?ez, un agricultor originario de Col? que pernoctaba en el parque de Ocotal.

'Si tuviera la posibilidad de regresarme, me voy, porque no dej?comida a mi familia y dej?una milpa 'chiloteando' (mazorca de ma? tierna). Pero no podemos regresar porque nos van a acusar de traidores por cruzar la frontera', agreg?este campesino hondure?.

La mayor? de la gente, que no parece superar las 200 personas, aunque sus dirigentes aseguran que son cerca de mil, llegaron confiados en que la misi? de ingresar a Zelaya a Honduras ser? de unos pocos d?s.

Para 'la resistencia al golpe', seg?n la denominaci? que sus dirigentes le dan a estos seguidores de Zelaya, el mandatario no tiene m? opciones que ingresar a su pa? con el apoyo popular.

'Ya se est? agotando todas las instancias. La ?nica forma es que (Zelaya) entre con su pueblo', estim?Eduardo Granados, de Olancho (en el suroeste de Honduras), pero admiti?que no cuentan con la cantidad suficiente de personas para hacer un ingreso por la fuerza.

'Nuestra recomendaci? es que el presidente ingrese. Hay que arriesgarse, hay m? gente que est?llegando desde Honduras', dijo Granados, quien reconoci?que 'no tenemos la log?tica y necesitamos m? apoyo del lado hondure?'.

Zelaya anunci?el s?ado que instalar?n campamentos y dar?n comida a la gente que est?llegando, durante un mitin a escasos metros de la l?ea fronteriza donde los militares y polic?s se han retirado hacia dentro del territorio hondure?.

La quietud de la ciudad de Ocotal, a 200 kil?etros de Managua, se ha visto trastornada por el constante ulular de las sirenas de la polic? que da resguardo a Zelaya. Aunque algunos pobladores ven con cierto recelo a los reci? llegados, tambi? est? quienes se muestran solidarios ofreci?doles un ba? o una taza de cafe.

Luego de tres d?s de permanecer en Ocotal, Zelaya no ha definido cu? es su estrategia. Sus seguidores comentan que s?o ? sabe lo que sigue, y destacan que el presidente 'es muy impredecible'.