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21/05/2022
12:52 AM

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Gasto militar de El Salvador dobló al de Honduras en 12 años

Las FFAA dicen que su gasto se ha destinado a equipamiento y repotenciación de sus aeronaves.

San Pedro Sula, Honduras

En 12 años, El Salvador duplicó su presupuesto militar en relación con el de su vecina Honduras, registrando un monto global de 2,831 millones de dólares entre 2001 al 2012, según un informe del Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (Sipri por sus siglas en inglés).

El Sipri fundamenta sus informes en datos oficiales proporcionados por los gobiernos de cada país en dólares americanos y en moneda nacional.

Según esta organización con sede en Estocolmo, Suecia, entre 2001 y 2012, ambas naciones aumentaron su egreso en defensa a pesar que la última década estuvo marcada por la estabilización de los conflictos bélicos en la región y una reducción de los presupuestos castrenses en muchos países del mundo.

En los últimos doce años, la vecina República de El Salvador registró un gasto de alrededor de 2,831 millones de dólares, mientras que Honduras reportó en ese mismo periodo de tiempo un total de 1,673.7 millones de dólares, con una diferencia de 1,157.3 millones.

Los datos anteriores muestran que El Salvador casi dobló el presupuesto de Honduras en materia militar en 1,157.3 millones de dólares más, aunque los expertos consideran que esto no implica un desbalance militar en vista que el gasto castrense se calcula en función del Producto Interno Bruto de cada país.

El Sipri detalla que en 2001 el Salvador registró un gasto de 271 millones, en 2002, 284 millones; en 2003, 227 millones; en 2004, 212; en 2005, 212; en 2006, 222; en 2007, 229; en 2008, 225, en 2009, 229; en 2010, 237; en 2011, 256 y en 2012, 227 millones.

Cabe resaltar que este país, que venía de una cruenta guerra civil en los años ochenta, bajó su enorme presupuesto militar en las últimas dos décadas, pasando de un 7.7% del Producto Interno Bruto en 1988 a 1.1% en 2011, aún así su gasto fue mucho mayor al de Honduras en la última década.

Por su parte, Honduras registró en 12 años un presupuesto castrense global de 34,603 millones de lempiras, unos 1,673.7 millones de dólares, que comparativamente es mucho mayor que su vecino Nicaragua, pero menor al de El Salvador.

De acuerdo a la información del SIPRI, el gasto militar de Honduras creció de 104 millones de dólares en el año 2001 a 201 millones en el 2012, es decir, que el egreso monetario en defensa pasó de 0.7% a un 1.1% del Producto Interno Bruto (PIB) del país.

Las cifras de Honduras no incluyen las importaciones de armas, si se toma en cuenta que en los últimos años ha habido una renovación de armas para la tropa, adquisición de equipo logístico y compra de modernas unidades navales para la vigilancia de sus fronteras marítimas, entre otros.

El informe del Sipri precisa que Honduras gastó 104 millones de dólares en 2001; 104 en 2002; 132 en 2003; pero en 2004 bajó a 94.2 y en 2005 a 92.5, no obstante; volvió a incrementar en 2006 a 106 millones; 126 en 2007; 156 en 2008; 175 en 2009; 182 en 2010; 201 en 2011 y 201 en 2012.

Aumento militar salvadoreño

El aumento del gasto militar en la vecina nación no se ha quedado estático y recién ha comenzado a adquirir equipo bélico aéreo, rompiendo con el balance razonable de fuerzas que existía hasta este momento.

El gobierno de El Salvador formalizó a inicios de noviembre la compra a Chile de 10 aviones de combate Cessna A-37 Dragonfly, de fabricación estadounidense, que estarían llegando a ese país vecino en el primer trimestre de 2014.

El convenio fue suscrito por el embajador de Chile en El Salvador, Renato Sepúlveda, y el ministro de la Defensa Nacional de El Salvador, general David Munguía Payés. El costo de los 10 aviones es de ocho millones de dólares, más 570.000 para el traslado desde Chile.

Honduras ve la compra de esos aviones de combate como una amenaza abierta del vecino país para no cumplir la sentencia de la Corte Internacional de Justicia de 1992, que definió un histórico contencioso limítrofe entre ambas naciones.

Las autoridades hondureñas consideran que los movimientos armamentistas de El Salvador dejan abierta la posibilidad de parte de El Salvador de querer crear un escenario bélico hipotético en el golfo de Fonseca.

Ante esa situación, Honduras anunció que recurrirá nuevamente al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y a la Organización de Estados Americanos (OEA), solicitando el cumplimiento de la sentencia de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) del 11 de noviembre de 1992.

Gasto y equipamiento

Consultado por LA PRENSA, el experto en derecho internacional, Graco Pérez, dijo que sin duda la compra de aviones de El Salvador viene a romper el balance razonable de fuerzas militares en la región Centroamericana y representa una amenaza potencial y latente para “La compra de esos 10 aviones rompe el balance razonable de fuerzas porque se trata de equipo que entra a la región centroamericana y aunque no sea un equipo nuevo aumenta sus capacidades, cosa que los otros países no lo está haciendo”, dijo.

Indicó que el balance de fuerzas en la región se había mantenido estable hasta ahora, ya que el mayor número de efectivos militares que posee El Salvador, el Estado de Honduras los compensaba con su equipo militar naval, terrestre y aéreo, especialmente con su flota de aviones de combate supersónicos F-5.

No obstante, indicó que Honduras ha fallado en dar mantenimiento a sus aviones, contrario a lo que ha venido haciendo El Salvador con su flota de aeronaves militares.

En relación al gasto militar, Pérez interpretó que la diferencia existente entre Honduras y El Salvador en esa materia no necesariamente debe considerarse como un desbalance militar, ya que generalmente hay estándares internacionales que toman como base el Producto Interno Bruto de cada país para la asignación del gasto en equipamiento, mantenimiento y operación de sus Fuerzas Armadas.

“El hecho que ellos gasten más no implica un rompimiento del balance militar, lo que sucede es que Honduras no ha estado dando el mantenimiento a su equipo o manteniendo operativas las capacidades con las que cuenta”, aseveró.

No obstante, estimó que la adquisición de equipo de guerra viene a generar un desbalance de fuerzas, que puede dar lugar a una carrera armamentística en la región, porque el resto de países buscarán garantizar su seguridad frente a las amenazas externas.

“En la región existía un balance militar porque se asumía que ningún Estado tenía intención de enfrentar a sus vecinos, pero cuando un país empieza a adquirir equipo los demás Estados tienen la obligación, independiente de cuál sea la intención del otro país, de poner a nivel sus fuerzas militares, porque es un concepto de seguridad para garantizar la supervivencia y la protección de sus fronteras”, explicó.

Manejo de la crisis

En relación al manejo diplomático de la crisis y las tensiones con El Salvador, el especialista consideró que el actual Gobierno hondureño ha sido muy lento en actuar y especialmente en exigir al vecino país el cumplimiento de la sentencia de la Corte Internacional de Justicia de 1992.

Puso como ejemplo el hecho que mientras Honduras anuncia el envío de una delegación a la OEA y a la ONU en los próximos días, las autoridades salvadoreñas ya se adelantaron enviando una carta a ambos organismos, distorsionando posiblemente la realidad de los hechos.

“Las autoridades, desde el Presidente, la Cancillería y el Cuerpo Diplomático, han sido negligentes con esa temática, no han hecho el trabajo que tienen que hacer, porque la soberanía es una labor primordial, más allá de cualquier otra actividad que tengan que realizar”, criticó.

Finalmente, Pérez consideró que si no hay un manejo adecuado el clima de tensión que impera en el golfo de Fonseca podría agravarse, en vista que el Gobierno de El Salvador ahora está sugiriendo la posibilidad de cerrar la salida de Honduras al océano pacífico y “eso se está convirtiendo en una situación crítica”.

Otros expertos temen que la compra de maquinaria de defensa por parte de El Salvador, Nicaragua y Honduras de pié al inicio de una carrera armamentística en la región con el consecuente aumento del gasto militar en la región.

Destino del gasto

El portavoz de las Fuerzas Armadas hondureñas, coronel Jeremías Arévalo, informó que el presupuesto militar se ha destinado exclusivamente a la adquisición de vestuario, fusiles al Estado de Israel, salarios, indumentaria, así como en la repotenciación de aeronaves, mantenimiento de vehículos y compra de maquinaria pesada no bélica y repuestos.

Arévalo confirmó que a iniciativa del Poder Ejecutivo se procederá a repotenciar el equipo militar aéreo, incluyendo helicópteros y los aviones F-5, entre otras aeronaves, pero los fondos saldrán de la Tasa de Seguridad.

También dijo que del Tasón ha salido el dinero para la contratación de los nuevos efectivos de la Policía Militar y mil soldados para reforzar las tareas de seguridad en el territorio .